Los problemas de salud mental son una de las principales causas de incapacidad laboral en España y un reto creciente para las organizaciones, con un aumento sostenido de trastornos asociados al trabajo y pérdida de productividad. Según la OMS, cada año se pierden 12.000 millones de días laborales en el mundo por depresión y ansiedad, lo que representa entre el 3 % y el 6 % del PIB en los países industrializados
La salud mental en el lugar de trabajo se reconoce cada vez más como un factor crítico tanto para el bienestar individual como para el éxito de la organización. Un entorno de apoyo a la salud mental puede conducir a una mayor productividad, una reducción del absentismo, una mejora de la moral de los empleados y una mayor satisfacción laboral
A nivel global, los equipos profesionales enfrentan niveles sin precedentes de estrés, agotamiento, ansiedad y depresión y las organizaciones ya no pueden ignorar el coste psicológico de hacer negocios.
«La promoción de la salud mental en el ámbito laboral es un pilar fundamental no solo para el bienestar integral de los/las trabajadores/as, sino también para la sostenibilidad de las organizaciones. Un ambiente de trabajo saludable va más allá de las condiciones físicas, requiere un compromiso activo para prevenir el estrés, combatir el estigma y construir una cultura organizacional que priorice el apoyo mutuo y el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.»
Imagina tener que trabajar dentro de un tanque de almacenamiento, un túnel recién pintado o una zona con humos químicos. Son lugares con aire tancontaminado o desprovisto de oxígeno que una sola inhalación pone en riesgo la vida. Para proteger a los profesionales que actúan en estos entornos peligrosos se inventó el Equipo de Respiración Autónoma (ERA), también llamado SCBA por sus siglas en inglés.
En España, la prevención de riesgos laborales suele abordarse únicamente en la etapa adulta, cuando la persona trabajadora ya ha accedido al mercado laboral o durante su formación profesional. En programas como la formación dual, los jóvenes reciben capacitación específica en prevención adaptada a los trabajos que realizarán en las empresas, lo que demuestra que la educación en seguridad es fundamental para su futuro laboral. Sin embargo, el contexto actual invita a replantear esta estrategia: ¿por qué no empezar antes? ¿Por qué no integrar la prevención como parte natural de la educación desde la infancia?
Un 28 por ciento de los problemas de salud mental de la población ocupada en España está relacionado directamente con el trabajo, lo que duplica a los últimos datos contabilizados, en 2021, cuando un 13 por ciento de la población lo aseguraba, según una encuesta sobre salud mental desarrollada por la plataforma InfoJobs.
Del mismo modo, durante el último año, un 42 por ciento de los trabajadores afirma haber sufrido algún problema o sintomatología relacionada con la salud mental (frente al 27% registrado en 2021). Este crecimiento de los casos de problemas de salud mental en el trabajo viene acompañado, además, por un aumento en su gravedad.
En seguridad vial, la formación es una herramienta clave para reducir los riesgos viales en el entorno laboral. Solo con una plantilla informada se logra consolidar una auténtica cultura preventiva en movilidad y prevenir accidentes. Para reducir la siniestralidad vial laboral es crucial involucrar a la empresa y los trabajadores. Los conocimientos aprendidos se aplicarán en la vida diaria, mejorando así las condiciones viales de la sociedad.
Los incendios forestales vuelven a recordarnos, de manera dramática, la fragilidad de nuestros ecosistemas y la vulnerabilidad de quienes luchan en primera línea contra las llamas. Este verano, más de 400.000 hectáreas calcinadas, la pérdida de vidas humanas, evacuaciones masivas y la devastación de patrimonio natural y cultural han puesto de relieve un hecho ineludible: los incendios se previenen en invierno y su coste económico y social es incomparablemente menor que el de su extinción en pleno verano.
No obstante, más allá de las cifras, de las pérdidas materiales y del impacto ecológico, existe un ángulo apenas explorado en el debate público: la salud mentalde los profesionales —y en muchos casos voluntarios— que se enfrentan a estas emergencias.
El cambio climático ha dejado de ser un escenario futuro para convertirse en una realidad cotidiana.
Sus efectos ya no se limitan a fenómenos meteorológicos extremos o desequilibrios ecológicos, sino que han comenzado a incidir de manera directa y preocupante en la salud de los trabajadores y en la seguridad de los entornos laborales. La comunidad científica, las administraciones públicas y las organizaciones empresariales empiezan a tomar nota de una nueva emergencia: la vulnerabilidad laboral frente al cambio climático.
El encuentro se celebró este jueves 18 y hoy viernes 19 de septiembre en la sede del sindicato.
La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) celebró este jueves 18 y hoy viernes 19 de septiembre las jornadas de la secretaría de Salud Laboral sobre Los nuevos desafíos de la prevención: los accidentes laborales, un drama evitable. En la inauguración de este primer día del evento han intervenido la secretaria general de UGT Madrid, Susana Huertas, la vicepresidenta segunda del Gobierno de España y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, y el secretario general de UGT, Pepe Álvarez.