La salud mental: reto prioritario en prevención de riesgos laborales

Los problemas de salud mental son una de las principales causas de incapacidad laboral en España y un reto creciente para las organizaciones, con un aumento sostenido de trastornos asociados al trabajo y pérdida de productividad. Según la OMS, cada año se pierden 12.000 millones de días laborales en el mundo por depresión y ansiedad, lo que representa entre el 3 % y el 6 % del PIB en los países industrializados
Crecimiento de los trastornos mentales laborales en España
Entre 2018 y 2024:
- Las bajas por síntomas emocionales aumentaron un 490 %.
- Los diagnósticos de estrés grave crecieron un 230 %.
- Los trastornos de ansiedad se incrementaron un 120 %.
El sistema PANOTRATSS registró 808 patologías clasificadas como “trastornos mentales y del comportamiento”, con predominio de la ansiedad (más del 70 %).
A su vez, DELT@ notificó 4.916 accidentes laborales derivados de daños psicológicos por agresiones o amenazas.
Estos datos evidencian la necesidad de actuar sobre los riesgos psicosociales, evaluarlos y planificar medidas preventivas que protejan la salud mental de las personas trabajadoras.
Factores de riesgo psicosocial según el método F-Psico
El método F-Psico permite identificar los principales factores que afectan la salud mental en el trabajo:
- Tiempo de trabajo: duración, distribución y descansos.
- Autonomía: control y capacidad de decisión sobre tareas y ritmo de trabajo.
- Carga de trabajo: cantidad, dificultad y presión de las tareas.
- Demandas psicológicas: esfuerzo cognitivo y emocional requerido.
- Variedad y contenido: sentido, utilidad y reconocimiento del trabajo.
- Participación y supervisión: grado de implicación y estilo de dirección.
- Interés por el trabajador y compensación: formación, desarrollo profesional y equilibrio esfuerzo–recompensa.
- Desempeño de rol: claridad, conflictos y sobrecarga de funciones.
- Relaciones y apoyo social: calidad de las relaciones y gestión de conflictos.
Planificación de medidas preventivas
Tras la evaluación, es esencial implementar medidas que reduzcan los riesgos psicosociales:
- Ajustar cargas y tiempos de trabajo.
- Mejorar la comunicación, la participación y el liderazgo.
- Reforzar el apoyo social y la formación.
- Implantar protocolos frente al conflicto, acoso laboral o sexual.
- Fomentar la conciliación y el reconocimiento profesional.
Una gestión preventiva adecuada protege la salud mental, mejora la productividad y contribuye a entornos de trabajo más seguros, saludables y humanos.
Mensaje para delegados y delegadas de prevención
Como delegados/as de prevención, su papel es clave:
- Promover la evaluación de riesgos psicosociales.
- Participar en la planificación de medidas preventivas.
- Vigilar y actuar ante posibles casos de acoso, conflictos o violencia, garantizando apoyo a las personas afectadas.
Su implicación es fundamental para crear entornos laborales seguros, saludables y respetuosos.
FUENTE: INSST

