Un antes y un después para el covid persistente: primera incapacidad permanente reconocida como accidente de trabajo

Idoya Otegui era «feliz» dirigiendo el Topic de Tolosa y, una vez superados los 60 años, jamás pensó que se vería obligada a solicitar una incapacidad absoluta para trabajar, pero después de un año de lucha constante en el que «no conseguía darle la vuelta al Covid», empezó a concienciarse de que tal vez no volvería a trabajar. Al principio del verano, la Seguridad Social le concedió la incapacidad absoluta por vía administrativa y se convirtió en un referente para otros enfermos que no se ven con fuerzas para volver a trabajar a causa del Covid persistente.








