Llegó el calor: 10 claves para gestionar el riesgo climático en el trabajo

El calor ya no puede tratarse como una incomodidad estacional. En muchas actividades se ha convertido en un riesgo laboral relevante, agravado por el cambio climático, la mayor frecuencia de olas de calor y la exposición de muchas personas trabajadoras a condiciones ambientales cada vez más exigentes.
La Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo recuerda que el calor debe gestionarse tanto en trabajos al aire libre como en interiores, y que las empresas deben adoptar medidas para limitar la exposición, reconocer los primeros signos de enfermedad por calor y actuar de forma eficaz ante una emergencia.
El INSST también insiste en que, durante los meses de altas temperaturas, es imprescindible implantar medidas preventivas específicas para evitar el golpe de calor, la deshidratación, los mareos y otros daños derivados de la exposición al sol y al calor.


El lunes no solo marca el inicio de la semana laboral, también es el día donde más accidentes de trabajo se registran,



La seguridad laboral ha evolucionado en las últimas décadas hasta convertirse en una prioridad transversal en numerosos sectores. Sin embargo, existen entornos donde los riesgos siguen siendo elevados y requieren una atención específica. Entre ellos destacan los trabajos en altura, una actividad presente en construcción, mantenimiento industrial o instalaciones técnicas. 
