Los trabajos de soldadura implican la exposición a múltiples riesgos que pueden afectar a la salud del trabajador si no se utilizan los equipos de protección adecuados. En este contexto, los EPIs para soldadura son esenciales para prevenir accidentes, minimizar lesiones y cumplir con la normativa de prevención de riesgos laborales.
Garantizan la accesibilidad, la igualdad de oportunidades y el ejercicio de derechos fundamentales. Están presentes en hospitales, juzgados, centros educativos, servicios sociales, medios de comunicación y situaciones de emergencia. Sin embargo, pocas veces se habla de su propia seguridad y salud laboral.
Un reciente documento técnico del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) pone el foco en una realidad poco visible: los riesgos ergonómicos y psicosociales a los que están expuestos los intérpretes de lengua de signos y guías-intérpretes, un colectivo esencial para la inclusión, pero claramente infraprotegido en términos preventivos.
En las últimas horas estamos viendo cómo determinadas fuerzas políticas y numerosos perfiles en redes sociales están difundiendo mensajes alarmistas y bulos sobre la situación relacionada con el hantavirus y la llegada a España de personas procedentes del buque afectado
Entrada en vigor: 13 de mayo de 2026 (día siguiente a su publicación en el BOC núm. 90, hoy 12/05/2026) Norma: Ley 1/2026, de 28 de abril, de modificación de la Ley 7/1995, de Ordenación del Turismo de Canarias Destinatarios: titulares de alojamientos turísticos, delegados/as de prevención y trabajadores del sector hostelería en Canarias Objetivo:
Implantación progresiva de camas elevables y carros motorizados
Evaluación obligatoria de riesgos ergonómicos y psicosociales del personal de limpieza de habitaciones.
La imagen clásica del trabajador atrapado entre una carga suspendida, una grúa y una línea eléctrica aérea resume con crudeza uno de los escenarios más peligrosos en seguridad laboral: los trabajos en proximidad de líneas eléctricas. No hace falta “tocar” directamente el conductor para que se produzca un accidente grave. En determinadas condiciones, especialmente en alta tensión, la electricidad puede atravesar el aire mediante un arco eléctrico y alcanzar a una persona, una máquina, una carga suspendida o una herramienta metálica.
En España, el marco básico de referencia es el Real Decreto 614/2001, que establece las disposiciones mínimas para proteger a los trabajadores frente al riesgo eléctrico. Su ámbito incluye tanto las instalaciones eléctricas de los lugares de trabajo como las técnicas y procedimientos para trabajar en ellas o en sus proximidades.
Algunas pymes abordan la prevención de riesgos laborales como algo necesario, pero la tratan como si fuera secundaria. No es desinterés deliberado; más bien es una mezcla de falta de tiempo, prioridades urgentes y, sobre todo, desconocimiento actualizado.
En esta ocasión nos hacemos eco de una noticia que aunque aparentemente no tiene relación con la prevención de riesgos laborales, en realidad, si que afecta y mucho, puesto que la triste noticia se basa en una sentencia del Tribunal Supremo, donde haciendo una interpretación restrictiva del artículo 13.1 de la Ley 23/2015, de 21 de Julio, Ordenadora del Sistema de Inspección de Trabajo y Seguridad Social, debilita de forma significativa la capacidad de actuación de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, al exigir autorización judicial previa para la entrada en centros de trabajo, cuestión que, obviamente, tiene repercusión en toda la actividad fiscalizadora de la Inspección de Trabajo y, por supuesto, tamb ién en materia preventiva.
La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) manifiesta su firme rechazo a la sentencia del Tribunal Supremo de 14 de abril de 2026, conocida hoy, debido, fundamentalmente, a dicha interpretación sorprendente y restrictiva del artículo 13.1 de la Ley 23/2015, de 21 de julio, Ordenadora del Sistema de Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
El reciente informe del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, publicado en abril de 2026, lanza un mensaje claro: los riesgos psicosociales están afectando de forma directa y preocupante a la salud mental del personal sanitario.
Los riesgos laborales NBQ forman una de las categorías más peligrosas y exigentes dentro de la seguridad en el trabajo. Las siglas corresponden a Nuclear, Biológico y Químico, tres tipos de amenazas que, aunque pueden parecer ajenas a la jornada de un empleado corriente, están presentes en sectores como la sanidad, la industria, la agricultura o la investigación científica. Entender la dimensión de las lesiones posibles no es tarea exclusiva de los especialistas en la materia. Todo trabajador expuesto merece conocer en qué consisten y cómo protegerse.
La Organización Mundial de la Salud estima que cada año más de 700.000 personas pierden la vida por suicidio en el mundo. Es, además, la tercera causa de defunción entre las personas jóvenes de entre 15 y 29 años, y se calcula que por cada suicidio consumado puede haber hasta 20 intentos no mortales.
«El sindicato pone a disposición de las personas trabajadoras recursos para una primera atención psicológica, con la colaboración de la Fundación Psicología sin Fronteras»