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La salud
no se debate.

La prevención te salva

Tu corazón también trabaja

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Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte y una de las principales razones de baja laboral en España, afectando cada año a más de 70.000 personas trabajadoras.

En 2024, 266 de los 796 fallecimientos laborales se debieron a infartos, derrames u otras patologías no traumáticas (INSST), recordando que la salud cardiovascular importa tanto dentro como fuera del puesto de trabajo y que la prevención salva vidas.

Factores laborales que afectan al corazón

Según la NTP 1191, varios factores laborales impactan la salud cardiovascular:

  • Agentes químicos (monóxido de carbono, plomo, disolventes halogenados), que pueden provocar arritmias, hipertensión o isquemia.
  • Ruido, frío o vibraciones, que agravan patologías cardíacas preexistentes.
  • Sobrecarga de trabajo, un volumen o ritmo excesivo de tareas respecto a los recursos disponibles.
  • Estrés prolongado, mantenido en el tiempo sin periodos de recuperación adecuados.
  • Conflictos, falta de apoyo o acoso laboral, que elevan la respuesta fisiológica del estrés.
  • Trabajo a turnos o nocturno, que altera los ritmos biológicos y el descanso.
  • Sedentarismo, que incrementa significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Promoción y vigilancia de la salud cardiovascular

El departamento de Vigilancia de la Salud es clave para la detección precoz de factores de riesgo mediante reconocimientos médicos periódicos, que permiten identificar indicadores como:

  • Hipertensión arterial.
  • Colesterol LDL o triglicéridos elevados.
  • Alteraciones en la glucemia en ayunas.
  • Índice de masa corporal (IMC) o perímetro abdominal elevado.

Detectar estos indicadores permite actuar a tiempo, personalizar medidas preventivas y acompañar a cada persona en la mejora de hábitos.

Reincorporación y adaptación tras baja prolongada

Cuando una persona se reincorpora tras una baja de larga duración por infarto o enfermedad cardíaca, es fundamental aplicar un plan estructurado, que incluya:

  1. Reconocimiento médico, para determinar aptitud y limitaciones.
  2. Evaluación de riesgos específica para personas especialmente sensibles, considerando limitaciones y tareas del puesto.
  3. Adaptación efectiva del puesto de trabajo, ajustando tareas, cargas y ritmo laboral según necesidades individuales.

Desde el punto de vista de prevención de riesgos psicosociales, la empresa debe:

  1. Realizar una evaluación de riesgos psicosociales, identificando sobrecarga, presión o conflictos.
  2. Integrar los resultados en la planificación de la actividad preventiva, asegurando que las medidas se implementen de forma efectiva.

Los delegados y delegadas de prevención pueden participar activamente creando un grupo de trabajo para revisar la planificación, coordinar las medidas de reincorporación progresiva, readaptación de las tareas y velar porque se realicen los reconocimientos médicos antes de la incorporación al trabajo.

FUENTE: INSST