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Ropa de trabajo y EPIs adecuados para el verano

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El calor extremo del verano convierte la elección de la ropa laboral y los EPIs en un factor crítico de seguridad. En condiciones de altas temperaturas, estos elementos pueden dejar de proteger y convertirse en un riesgo añadido si no están diseñados para minimizar la carga térmica y permitir la correcta transpiración del cuerpo.

Adaptar el vestuario y los equipos de protección al calor no es una medida estética ni de confort, sino una obligación legal, técnica y preventiva que debe estar alineada con la evaluación de riesgos del puesto de trabajo.

¿Por qué es esencial adaptar la ropa de trabajo al calor?

La legislación vigente (Ley 31/1995, RD 486/1997 y RD-ley 4/2023) obliga a prever medidas frente al riesgo térmico. Según el INSST, una mala elección de ropa o EPIs en ambientes calurosos puede:

  • Impiden la correcta evaporación del sudor, dificultando la termorregulación natural del cuerpo.
  • Favorecen la aparición de agotamiento térmico y golpe de calor.
  • Generan rechazo en el trabajador hacia el uso del EPI, comprometiendo su eficacia protectora.

Claves técnicas para seleccionar ropa laboral en verano

1. Tejidos ligeros, transpirables, de secado rápido y con protección solar certificada

En trabajos exteriores durante el verano, es esencial usar tejidos que permitan la evaporación del sudor, faciliten la ventilación, sequen rápido y cuenten con una protección UV homologada.

  • Algodón técnico: fibras naturales con tratamientos específicos que garantizan un factor de protección ultravioleta (UPF) mínimo de 30, cumpliendo normas internacionales (como AS/NZS 4399:2017), además de mejorar transpirabilidad y secado.
  • Mezclas ligeras de algodón-poliéster: combinan la absorción del algodón y la resistencia del poliéster técnico, incorporando filtros UV que aseguran un UPF ≥ 30, adecuado para proteger la piel de radiación solar directa.
  • Materiales sintéticos técnicos: tejidos tipo Coolmax® o DryFit® diseñados para evacuar el sudor y con acabado que garantiza un UPF de al menos 30, minimizando riesgos de quemaduras y daño cutáneo.

Sobre el poliéster

El poliéster convencional no es recomendable para ambientes calurosos por su baja capacidad de absorción y retención de calor. En contraste, el poliéster técnico microperforado o con acabado especial ofrece buena transpirabilidad, secado rápido y protección solar con UPF certificada, sin perder durabilidad ni ligereza.

2. Colores claros

La ropa en tonos blanco, beige o gris claro refleja la radiación solar, reduciendo el sobrecalentamiento superficial.

3. Diseño funcional y ergonómico

El diseño de la ropa laboral de verano debe maximizar la ventilación y la movilidad sin perder protección:

  • Paneles de ventilación y cremalleras en axilas, espalda y laterales para mejorar la circulación del aire y facilitar la evaporación del sudor.
  • Costuras planas y cortes ergonómicos y holgados que reducen rozaduras y permiten libertad de movimiento, evitando que la prenda se adhiera a la piel.
  • Pantalones cortos no son adecuados para trabajos en exteriores, ya que dejan la piel expuesta y aumentan el riesgo de quemaduras y lesiones.

4. Protección frente a radiación ultravioleta (UV)

En trabajos al aire libre, la ropa debe contar con certificación UPF 30, 40 o superior conforme a la norma EN 13758, para evitar quemaduras solares y proteger frente a la radiación ultravioleta acumulativa.

La certificación UPF (Ultraviolet Protection Factor) mide la eficacia del tejido para bloquear la radiación UV; un UPF 30 indica que se filtra al menos el 97% de esta radiación nociva, reduciendo el riesgo de daños cutáneos a corto y largo plazo.

EPIs adaptados al calor: seguridad sin sobrecarga térmica

Los EPIs deben proteger sin generar un riesgo añadido. Existen versiones adaptadas para climas cálidos, que mantienen la certificación normativa pero reducen la carga térmica:

  • Cascos con ventilación (EN 397): con canales internos que disipan el calor.
  • Guantes con dorso transpirable (EN 388): permiten evaporación del sudor sin perder destreza.
  • Gafas antivaho (EN 166): evitan el empañamiento con calor o sudor.
  • Calzado de seguridad ventilado (EN ISO 20345 S1P): tejidos mesh, forros 3D y microperforaciones que permiten la circulación de aire.
  • Chalecos y arneses ligeros: versiones en malla técnica para trabajos en altura o visibilidad, con menor retención térmica.

Recomendaciones adicionales

  • Uniformes de recambio: los convenios deben incluir la provisión anual de al menos dos mudas completas para lavado y cambio, garantizando higiene y confort en tareas con alta sudoración.
  • Almacenamiento adecuado: guardar la ropa protegida del sol para evitar que se caliente antes del uso.
  • Formación específica: capacitar a trabajadores y Delegados/as de Prevención en el uso correcto de EPIs, detección de síntomas de golpe de calor y características técnicas de los materiales para facilitar una elección adecuada.
  • Consulta a Delegadas/os de Prevención: incluir su participación antes de adquirir ropa laboral para asegurar criterios técnicos y ergonómicos.
  • Organización del trabajo: ajustar horarios y ritmo laboral para evitar las horas de mayor calor y reducir la carga térmica.
  • Evaluación del riesgo térmico: usar herramientas como el índice WBGT para valorar las condiciones ambientales.

Conclusión para Delegados de Prevención

Los Delegados de Prevención tienen un papel clave en la gestión del riesgo térmico. Más que cumplir la norma, deben asegurar que la ropa y los EPIs no aumenten el riesgo, sino que ayuden a mitigarlo.

Como Delegado/a de Prevención, actúa en estos puntos esenciales:

  • Participa en la evaluación real del riesgo térmico en el puesto.
  • Exige EPIs y vestuario térmicamente adaptados, ergonómicos y funcionales.
  • Promueve que los convenios recojan la entrega anual obligatoria de ropa de trabajo para su cambio, limpieza y reposición, no solo cuando esté deteriorada.
  • Garantiza la provisión de agua potable durante la jornada laboral.
  • Fomenta la formación a la plantilla sobre riesgos del calor, medidas preventivas y detección de síntomas de golpe de calor.
  • Promueve medidas organizativas ante olas de calor: pausas, sombra, hidratación y ropa adecuada.
  • Recuerda que el golpe de calor es mortal pero totalmente prevenible.

Ser Delegado/a no es solo identificar riesgos, es actuar para prevenirlos con efectividad.

FUENTE: GESCAN, INSST