La radiación ultravioleta, un riesgo invisible: Canarias, la región con niveles más extremos

Canarias, epicentro de la radiación UV extrema
En las Islas Canarias, los índices UV alcanzan valores extremos de 11 y 12, el nivel más alto registrado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Esta intensidad se debe a la latitud subtropical, el elevado número de días despejados y la alta reflectancia de superficies blancas, como las casas encaladas en Lanzarote.
La radiación solar es especialmente fuerte, incluso en áreas con sombra parcial, y sin protección adecuada, es un riesgo invisible pero acumulativo, que comienza a actuar desde el primer minuto de exposición.
La radiación ultravioleta (UV) es un peligro creciente para la salud de quienes trabajan al aire libre en España, y representa un riesgo muchas veces invisibilizado frente al más conocido golpe de calor. La radiación UV es dañina desde el primer minuto de exposición y sus efectos se acumulan con el tiempo, pudiendo causar daños irreversibles en la piel y los ojos, afectando la salud de miles de trabajadores
Radiación UV: un riesgo silencioso para piel y ojos
La exposición continuada a la radiación ultravioleta (UV) sin protección adecuada puede causar lesiones agudas e irreversibles en la piel y los ojos.
Efectos en la piel:
- Quemaduras solares (eritema, enrojecimiento, dolor)
- Fotoenvejecimiento prematuro: aparición de arrugas, manchas y pérdida de elasticidad
- Cáncer de piel: carcinoma basocelular, espinocelular y melanoma (el más agresivo)
Efectos en los ojos:
- Fotoconjuntivitis y queratitis actínica: inflamación dolorosa por quemadura en la córnea
- Alteraciones visuales: visión borrosa, halos, fatiga ocular
- Cataratas prematuras: opacidad progresiva del cristalino
- Degeneración macular: daño irreversible en la retina
Recomendaciones de protección individual
En zonas como Canarias, donde los índices UV alcanzan niveles extremos (11 y 12), los trabajadores deben contar con una protección reforzada o de mayor grado dentro del equipo de protección individual (EPI):
- Gafas de sol homologadas, con filtro UV 100 %, categoría III y diseño envolvente
- Sombrero de ala ancha o tipo sahariano (con protección solar), que cubra cara, orejas y cuello
- Ropa transpirable y de color claro, con protección UV certificada (UPF 50+)
- Protector solar SPF 50 aplicada desde principio de la jornada
Conclusión:
- El calor extremo y la radiación solar son riesgos laborales reales y prevenibles. Aunque en zonas como Canarias el calor no sea tan intenso, la radiación solar sigue siendo especialmente dañina.
- Como Delegados y Delegadas de prevención, es vuestro deber asegurar que estos riesgos estén reflejados en la evaluación de puestos, que se entreguen los equipos de protección adecuados y que se imparta la formación adecuada sobre este riesgo.
- Además, debéis velar porque la empresa informe a todos los trabajadores sobre estos riesgos y preste especial atención a los trabajadores vulnerables, que pueden sufrir mayores efectos por el calor y la radiación solar.
- La protección frente al sol y al calor debe incorporarse a la planificación diaria del trabajo, no ser una excepción, ya que es fundamental para proteger la salud y salvar vidas.
- Es imprescindible consultar cada día, no solo la temperatura, sino también el índice UV en www.aemet.es, para anticipar riesgos y garantizar la aplicación de las medidas preventivas adecuadas.
FUENTE: INSST

