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Enfermedades que impiden trabajadar de noche

 

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Trabajar de noche puede parecer una buena opción por sus beneficios económicos, como el plus de nocturnidad. Sin embargo, a largo plazo, puede afectar gravemente la salud. Cambiar el ritmo natural de sueño y vigilia altera funciones del cuerpo y puede provocar problemas físicos y mentales.

En esta noticia te contamos qué enfermedades impiden trabajar de noche, cómo obtener un informe médico para justificarlo y qué hacer si no puedes evitar estos turnos.

¿Por qué el trabajo nocturno puede ser perjudicial para la salud?

El ser humano está biológicamente programado para estar activo durante el día y descansar por la noche. Al invertir este patrón, se interrumpe el ritmo circadiano, que regula funciones como el sueño, la digestión, la producción hormonal y el sistema inmunológico. La consecuencia inmediata es la fatiga, pero con el tiempo pueden aparecer algunos trastornos más graves.

Efectos del trabajo nocturno en la esperanza de vida

La exposición prolongada a la luz artificial, la falta de sueño profundo y los desequilibrios hormonales aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y mentales. También se ha detectado un mayor índice de mortalidad prematura entre trabajadores nocturnos en comparación con quienes mantienen horarios diurnos.

Enfermedades que impiden trabajar de noche reconocidas médicamente

Algunas patologías pueden verse agravadas de forma significativa por el trabajo nocturno, hasta el punto de hacer incompatible su desempeño. Estas son las enfermedades que impiden trabajar de noche que, de manera reconocida, pueden justificar la no aptitud para estos turnos:

  • Trastornos del sueño: insomnio crónico, apnea del sueño, síndrome de fatiga crónica.
  • Enfermedades cardiovasculares: hipertensión arterial, arritmias cardíacas, insuficiencia cardíaca, y antecedentes de infarto.
  • Trastornos psiquiátricos: ansiedad generalizada, depresión mayor, trastorno adaptativo, y trastorno bipolar.
  • Enfermedades metabólicas: diabetes tipo 2, obesidad mórbida y síndrome metabólico.
  • Problemas gastrointestinales: úlceras, gastritis crónica, reflujo gastroesofágico y colon irritable.
  • Trastornos neurológicos: epilepsia, deterioro cognitivo leve o moderado, cefaleas tensionales y migrañas frecuentes.

Estas condiciones no solo afectan la calidad de vida del trabajador, sino que también aumentan el riesgo de accidentes laborales y errores críticos durante el turno nocturno.

Informe médico: cómo obtenerlo y qué debe incluir

Para que un trabajador sea eximido legalmente de realizar turnos nocturnos, debe contar con un informe médico que lo respalde. Este informe puede ser emitido por el médico de atención primaria, un especialista (como cardiólogo, psiquiatra, neurólogo, entre otros) o el médico del trabajo.

El trabajador tiene la oportunidad de aportar durante los reconocimientos médicos, que deben realizarse al menos una vez al año, informes específicos de especialistas que acrediten la incompatibilidad con el trabajo nocturno. De esta manera, el médico del trabajo podrá evaluar toda la documentación y emitir un certificado de aptitud o no aptitud para este tipo de jornada, considerando el diagnóstico, los síntomas y la relación directa entre la enfermedad y la exposición a turnos nocturnos.

Adaptar el puesto a turnos de día debe ser la primera opción

Si un trabajador tiene un problema de salud que le impide trabajar de noche, la empresa debe priorizar su cambio a un turno diurno. Así lo establece el artículo 25 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, de la Ley 31/95, de Prevención de Riesgos Laborales, que obliga a proteger a los trabajadores especialmente sensibles a ciertos riesgos laborales.

También se aplica una protección específica en el caso de las trabajadoras embarazadas o en periodo de lactancia, quienes no deben realizar trabajos nocturnos si pueden afectar su salud o la del bebé. Esta medida está recogida en el artículo 26 de la misma ley, sobre la protección de la maternidad.

Si no es posible adaptar el puesto o cambiar el turno, pueden valorarse otras opciones como el cambio de funciones, la adaptación de jornada o, en casos más graves, una incapacidad temporal o permanente. La evaluación debe hacerla el servicio de prevención de riesgos laborales, con participación de los delegados y delegadas de prevención.

Síndrome del trabajador nocturno: definición y síntomas

El síndrome del trabajador nocturno es un conjunto de alteraciones físicas y mentales causadas por una desincronización prolongada del ritmo circadiano. Este síndrome incluye insomnio, somnolencia durante el día, irritabilidad, menor rendimiento, aislamiento social, y problemas gastrointestinales persistentes. Aparece especialmente en personas que llevan más de cinco años trabajando en turnos rotativos o nocturnos de forma continuada.

 Riesgos laborales específicos del trabajo nocturno

El trabajador nocturno tiene un perfil de riesgo diferente al de los empleados que trabajan de día. Está más expuesto a errores humanos, accidentes, y enfermedades relacionadas con el estrés crónico. La disminución de la supervisión durante la noche también puede afectar negativamente a la seguridad laboral y al cumplimiento de protocolos.

Consejos para quienes no pueden evitar trabajar de noche

Si por razones personales o laborales no puedes evitar trabajar de noche, hay estrategias que pueden ayudarte a mitigar sus efectos:

  • Mantén una rutina de sueño constante, incluso los fines de semana.
  • Descansa en una habitación completamente oscura, silenciosa y ventilada.
  • Evita el uso de pantallas antes de dormir y considera usar antifaz y tapones para los oídos.
  • Realiza pausas activas durante tu turno y haz algo de ejercicio ligero diariamente.
  • Lleva una alimentación saludable en turnos laborales, evitando comidas copiosas antes de dormir.
  • Evita el abuso de cafeína o bebidas energéticas; su efecto puede interferir con tu descanso posterior.
  • Haz revisiones médicas periódicas, especialmente si comienzas a notar cambios físicos o mentales.

Prioriza tu salud en decisiones laborales

El trabajo nocturno no es adecuado para todos. Si sufres alguna de las enfermedades que impiden trabajar de noche, no lo ignores. Tu salud está por encima de cualquier turno.

FUENTE: Formación Prevención