¿Listos para el cambio? La IA generativa ya está aquí

La inteligencia artificial generativa (IA generativa) está cambiando nuestras vidas rápidamente, tanto en el trabajo como en nuestra vida cotidiana. Así lo señala un informe conjunto de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Instituto Nacional de Investigación de Polonia (NASK), que advierte que uno de cada cuatro empleos en el mundo está potencialmente expuesto a esta tecnología. Aunque no se espera una sustitución masiva de empleos, sí una profunda transformación de tareas y condiciones laborales.
¿Qué es la IA generativa y por qué nos afecta?
La inteligencia artificial generativa es una tecnología capaz de producir textos, imágenes, vídeos o música a partir de grandes cantidades de datos que ha aprendido.
Por ejemplo, la IA generativa está detrás de programas que:
- Escriben automáticamente correos o cartas.
- Ayudan a crear dibujos o fotos nuevas.
- Responden rápido a preguntas en los chats de atención al cliente.
- Recomiendan canciones o películas según lo que te gusta.
Esta tecnología ya está presente en muchas áreas de nuestra vida diaria, aunque a veces no lo notemos. La usamos cuando hacemos búsquedas en internet, usamos aplicaciones en el móvil o recibimos mensajes automáticos.
La IA generativa no solo transforma la forma en que trabajamos, sino también cómo estudiamos, nos comunicamos o realizamos trámites. Por eso, no conocerla o no tener acceso a ella puede generar exclusión social, especialmente entre personas mayores o quienes tienen menos contacto con la tecnología.
Cambios profundos en el empleo:
- Empleos expuestos:
El 25 % de los trabajos en todo el mundo están potencialmente afectados por la IA generativa y tecnologías relacionadas. En países de altos ingresos, esta cifra asciende al 34 %. - Impacto en las mujeres:
Debido a su mayor presencia en trabajos del sector servicios, las mujeres enfrentan una exposición especialmente alta en áreas como:
• Administración: asistentes, recepcionistas, secretarias.
• Atención al cliente: operadores de call center, agentes de soporte.
• Contabilidad y gestión documental. - Impacto en la industria:
Además, sectores industriales también experimentan cambios significativos con la automatización y el uso de robots, y empresas de transporte aplican algoritmos para optimizar rutas y operaciones, afectando puestos relacionados con la logística y la producción. - Riesgo real:
Más que una simple transformación, se anticipan cambios estructurales profundos en las tareas, funciones y formas de trabajo. - Desafío clave:
Es fundamental gestionar esta evolución con políticas que aseguren una transición justa e inclusiva, facilitando que las mujeres y todos los trabajadores actualicen sus competencias y mantengan su empleabilidad.
Nuevos riesgos laborales que requieren atención
La rápida adopción de la inteligencia artificial en los entornos laborales introduce nuevos riesgos que deben ser integrados en la Evaluación de Riesgos Laborales,
Entre los riesgos más relevantes están:
- Riesgos psicosociales: relacionados con la supervisión constante a través de algoritmos, la presión por cumplir objetivos automatizados, el aumento de la carga de trabajo digital y la dificultad para desconectar cuando se trabaja a distancia. Estos factores pueden causar estrés, agotamiento y sensación de aislamiento.
- Pérdida de autonomía: cuando las decisiones importantes se automatizan sin participación del trabajador, afectando su motivación y bienestar.
Para gestionar estos riesgos, el informe recomienda:
- Actualizar las evaluaciones de riesgos para incluir estos nuevos factores.
- Actualizar las evaluaciones de riesgos psicosociales.
- Ofrecer formación específica sobre los riesgos asociados al uso de inteligencia artificial.
- Asegurar que los trabajadores y sus representantes participen activamente en la introducción de nuevas tecnologías.
- Implantar medidas que permitan desconectar del trabajo digital para cuidar la salud mental.
No dejar a nadie atrás: inclusión digital para todas las edades
La influencia de la IA generativa ya forma parte de nuestra vida diaria: desde gestiones médicas, trámites con la Administración y trámites bancarios hasta la comunicación familiar , el acceso a la información y formación. Sin embargo, estas tecnologías pueden generar exclusión para las personas mayores que no cuentan con la formación o los recursos necesarios para utilizarlas con confianza.
Para evitar esta brecha digital y promover una participación inclusiva, el informe recomienda medidas concretas:
- Desarrollar programas públicos y gratuitos de formación digital especialmente diseñados para personas mayores, con apoyo presencial, tutorías personalizadas y materiales adaptados a sus necesidades.
- Asegurar que los servicios públicos y privados mantengan interfaces simples y accesibles, así como ofrecer alternativas no digitales y atención personalizada para quienes lo requieran.
- Fomentar espacios comunitarios de aprendizaje intergeneracional, donde jóvenes y mayores puedan compartir conocimientos y habilidades tecnológicas.
- Lanzar campañas informativas claras y accesibles sobre qué es la IA generativa, sus aplicaciones y su impacto en la vida cotidiana, para reducir temores y facilitar su comprensión y uso.
Estas acciones son clave para garantizar que todas las personas, independientemente de su edad o experiencia digital, puedan beneficiarse de los avances tecnológicos sin quedar excluidas.
Conclusión: una transformación social y laboral que requiere anticipación
Este informe de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) inaugura una serie de estudios sobre el impacto de la IA generativa en el empleo y la sociedad. Sus autores insisten en que los cambios no son inevitables ni neutrales: dependerá de las decisiones de gobiernos, empleadores, sindicatos y sociedad civil.
Invertir en formación, actualizar las normativas de prevención, reforzar el diálogo social y garantizar la inclusión digital —especialmente de las personas mayores y grupos vulnerables— será esencial para que esta transformación sea justa, segura y compartida por todos.
FUENTE: OIT

