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NTP 1213: Voz y trabajo. Evaluación de riesgos por sobresfuerzo vocal.

La NTP 1213 como cualquier otra nota técnica preventiva constituyen recomendaciones hasta que estas son incorporadas a una disposición normativa. En este artículo destacaremos lo más importante de dicha nota técnica preventiva, como es lo siguiente:

La voz es el principal medio de comunicación entre los seres humanos. Se considera que, en una sociedad moderna, una tercera parte de la población laboral es usuaria profesional de la voz; es decir, son personas que utilizan la voz como principal herramienta de trabajo, siendo un elemento central de su actividad laboral. Diversos perfiles profesionales incorporan entre sus riesgos laborales el sobresfuerzo vocal: personal docente, personas profesionales del canto, de la interpretación, de la radio, de la televisión, personal de empresas teleoperadoras, comerciales, monitores y monitoras escolares, deportivos y de tiempo libre, etc. Todos ellos basan su trabajo en la interacción con clientes y usuarios mediante la voz, a menudo en ambientes ruidosos o reverberantes.

Un entorno inadecuado o malas prácticas vocales pueden dan lugar a un uso inadecuado o al abuso del aparato fonador, alterando, generalmente de forma transitoria, la calidad de la voz (disfonía) o provocando incluso la imposibilidad de emitir sonidos (afonía), así como otras consecuencias dañinas para la salud que pueden afectar en gran medida el desempeño del trabajo. De todas las patologías que pueden derivar de un sobresfuerzo vocal, tan solo los nódulos de cuerdas vocales han sido reconocidos como enfermedad profesional por el Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social y se establecen criterios para su notificación y registro, no incluyendo lesiones como pólipos, edemas, hemorragias, disfonías tensionales o agravamiento de lesiones crónicas cuyo origen puede ser laboral y cuyo síntoma común es la disfonía. Estos trastornos suelen tratarse como enfermedades comunes y no llegan a derivarse al especialista (otorrinolaringología o logopedia).

Los trastornos de la voz relacionados con el trabajo son multifactoriales. Existen varios factores relacionados con la persona, el entorno y la organización del trabajo que, si bien no pueden producir la disfonía por sí mismos, contribuyen a su aparición y, por tanto, deben considerarse en la evaluación de riesgos. Estos factores son, principalmente:

Factores personales: como la salud del órgano fonador, la morfología corporal, la personalidad, los hábitos de vida, el conocimiento, experiencia y habilidades en el uso de la voz, las actividades de ocio y los requerimientos vocales en actividades extralaborales.

Factores ambientales: como el ruido ambiente y las condiciones acústicas del entorno, la calidad del aire, algunas condiciones climatológicas como el frío o el viento y el diseño del puesto de trabajo que determina la postura adoptada.

Factores organizativos: como la sobrecarga de trabajo o la distribución del tiempo de trabajo.

Antes de iniciar la evaluación, es recomendable identificar los puestos de trabajo en los que se puede producir un sobresfuerzo vocal (causa necesaria) entendiendo que, para que se produzca sobresfuerzo vocal, es precisa la existencia de uno o varios de los siguientes elementos:

Intensidad vocal elevada. Se da la necesidad de aumentar la potencia con que se emite la voz para que el/la oyente reciba el mensaje (forzar la voz) por tener que superar el nivel de ruido ambiental o por la distancia al receptor.

Uso prolongado de la voz durante largos periodos de tiempo que dé lugar a la fatiga del aparato fonador.

Descanso vocal insuficiente. No se realizan las pausas necesarias para compensar la fatiga vocal.

Entre los factores relacionados con la persona se pueden citar la existencia de enfermedades congénitas de las cuerdas vocales, antecedentes familiares de disfonía, trastornos neuromusculares, entre otros.

Respecto a los factores relacionados con las condiciones materiales y ambientales se incluyen tanto los factores que afectan a la intelegibilidad de la palabra como los relacionados con el tipo de espacio, el ruido y las condiciones acusticas, las condiciones termhigrométricas, la contaminación

Por último, los factores relacionados con la organización tienen relación con determinados factores psicosociales y la falta de programas de formación teórico-prácticos para un mantenimiento y uso adecuado de la voz.

La información resultante de la evaluación de riesgos servirá para proponer las medidas preventivas que mejor se adapten al puesto evaluado, priorizando las medidas colectivas sobre las individuales.

Como se ha comentado, los factores ambientales pueden generar daños en la voz. Por ello, se evitarán todas las situaciones desfavorables asegurando:

Una disminución del ruido exterior con sistemas de aislamiento acústico.

La mejora de la calidad sonora de los espacios interiores mediante tratamiento acústico de los locales de elevada reverberación.

La eliminación de las fuentes de ruido o la reducción de su intensidad mediante, por ejemplo, apantallamiento o distanciamiento de los elementos ruidosos.

La provisión, en el caso de no poder actuar sobre el nivel de ruido, de equipos adecuados que eviten que la persona trabajadora deba levantar la voz para ser oída, como equipos de megafonía, amplificadores…

Unas condiciones termohigrométricas adecuadas para el tipo de trabajo a desempeñar, mediante sistemas de climatización y ventilación en interiores y, en exteriores, evitando trabajar en las peores horas del día o en condiciones climáticas adversas.

El mantenimiento de una buena calidad del aire en interiores, evitando el uso de productos generadores de polvo, aerosoles y vapores o favoreciendo la dilución de las concentraciones de compuestos en el ambiente mediante ventilación por medios naturales o por medios mecánicos que fuerzan el movimiento del aire.

Además de respetar la normativa vigente respecto a la ergonomía en los puestos de trabajo, algunas medidas preventivas son:

Diseñar los puestos de trabajo de modo que se facilite mantener una buena postura corporal en el momento de la tarea.

Evitar, en lo posible, realizar esfuerzos vocales simultáneamente con otros esfuerzos físicos.

Disponer de equipos auxiliares para amplificar la voz como prevención de la fatiga vocal, como megáfonos, amplificadores..., así como de otros complementos que faciliten la emisión de voz y su proyección, especialmente en tareas del ámbito del espectáculo o culturales.

 

 

  • Algunas propuestas de medidas preventivas respecto a los factores psicosociales son: Adecuar el tiempo de trabajo (horas semanales, turnos…) dando suficiente espacio temporal durante la semana para descansar la voz.

Proponer suficientes pausas durante la jornada laboral para prevenir la fatiga vocal. Estas pausas deberían incluir hidratación y cambios en la postura habitual del hablante.

Facilitar la concentración en la tarea mediante la promoción de espacios libres de ruido y de interrupciones.

Hacer una valoración individual y conjunta de la carga emocional de las tareas, como las vivencias de comunicación que se han tenido con los receptores del mensaje, las emociones que han suscitado, los cambios percibidos en el tono de voz y el desgaste producido. En caso necesario, proveer de ayuda psicológica.

Aplicar métodos de relajación muscular específica para las partes del cuerpo involucradas en la emisión de la voz.

 

Finalmente y a modo de conclusión, la propia NTP 1213 manifiesta que los usuarios y usuarias profesionales de la voz constituyen el 30% de la población laboral y, de estos, el 30% referirán episodios disfónicos relacionados con el ejercicio de su trabajo. La susceptibilidad de sufrir una disfonía de origen laboral es multifactorial y varía mucho de una persona a otra. La vigilancia de la salud individual permitirá identificar de forma precoz los daños relacionados con el sobresfuerzo vocal y a las personas trabajadoras especialmente sensibles y la colectiva alertará sobre la aparición de concentración de casos en una empresa o área, que requerirán de una actuación prioritaria.