PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS EN RESIDENCIAS DE ANCIANOS
Las residencias son los edificios públicos en que más víctimas mortales por incendio se producen en España.

El último incendio trágico ha ocurrido en la madrugada del miércoles 13 de septiembre en una residencia de Siero (Asturias) con una víctima mortal y al menos 27 heridos.
En los últimos años hemos sufrido varios de estos incendios entre los que destacan: el de enero del pasado año en Moncada (Valencia) con 9 víctimas mortales; el de 2015 en Zaragoza con otros nueve fallecimientos; y el de febrero de 2010 en que otras 7 personas fallecieron por la noche en una residencia de ancianos en Sevilla.
Una nueva legislación
No son suficientes las actuales normas que clasifican la peligrosidad o riesgo de incendios en función de la actividad, altura del edificio, superficie, carga de fuego, número de personas que lo ocupan. Lo que debe primar en primer lugar es la garantía absoluta de protección de los ocupantes del edificio, especialmente cuando sus ocupantes son personas vulnerables, con dificultades de movilidad o discapacidad física e intelectual.
Es necesario actualizar la normativa de Manuales de Autoprotección y añadir un nuevo capítulo dentro del documento Básico de Seguridad de Incendios del Código Técnico de la Edificación, que ya tiene casi 20 años, que den respuesta a esta necesidad de protección en caso de incendio en las residencias, para incrementar la protección contra incendios no sólo del edificio sino de las personas vulnerables y trabajadores que es lo más importante.
Falta de personal
El número de trabajadores que forman parte del Equipo de Emergencia en las residencias que tienen que atender el incendio en su primer momento es insuficiente, trabaja menos personal en los turnos de tarde y noche, no tienen formación teórica práctica en el manejo de equipos de extinción (extintores, BIE) o no se recicla la formación, ni contemplan en su Plan de Emergencias la evacuación TOTAL del edificio, sólamente la evacuación horizontal entre sectores de incendio en la misma planta. Es habitual encontrar residentes en sillas de ruedas que se alojan en planta superiores, durante un incendio no se puede usar el ascensor y la evacuación por las escaleras requiere la colaboración de varios trabajadores del Equipo de Emergencia.
Es necesaria siempre la intervención de Bomberos y Protección Civil, pero en sitios aislados puede llegar tarde y el incendio se propaga en cuestión de pocos minutos, por lo que es muy importante la primera intervención del Equipo de Emergencia. Para ello, el Equipo de Emergencia debe estar perfectamente adiestrado y poder actuar con efectividad en los primeros momentos del incendio. Dariamos un paso trascendental si Bomberos y Protección Civil se involucra en la formación práctica de los trabajadores y trabajadoras de las residencias y en los simulacros anuales, enseñarles cómo pueden manejar una evacuación horizontal sin riesgos para los residentes y también una evacuación total del edificio, ya que los residentes son personas vulnerables de poca o nula movilidad
Serán los cuerpos de seguridad y sanitarios los que tomarán las riendas cuando lleguen a un incendio, los trabajadores pueden colaborar bajo sus instrucciones sin poner en peligro su vida, pero mejorar la situación actual evitaría repetir consecuencias fatales en las residencias de ancianos y está en nuestras manos.
FUENTE:
https://opra.info/incendios-en-residencias-una-legislacion-obsoleta/

