LOS 9 PRINCIPIOS DE LA ACCIÓN PREVENTIVA

El artículo 15 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales recoge los llamados Principios de la acción preventiva, esenciales para cumplir con el deber general de prevención:
- Evitar los riesgos: Si evitamos los riesgos, evitamos accidentes. Por eso es importante identificarlos.
- Evaluar los riesgos que no se puedan evitar: Es importante evaluar aquellos riesgos que no son evitables. Ej: cuando es inevitable usar un producto químico, hay que evaluar el riesgo de su utilización, conocer su valor límite de exposición, el límite de exposición tolerable, para no sobrepasarlo en ningún momento.
- Combatir los riesgos en su origen: Es mucho más efectivo actuar sobre la fuente del riesgo; si una máquina, por ejemplo, emite gases que puedan ser perjudiciales, siempre será más sencillo captar estos gases con un sistema de extracción localizada.
- Adaptar el trabajo a la persona: Se debe evitar que el trabajo suponga un riesgo para la salud: trabajos repetitivos, monótonos, equipos de trabajo que no cumplan condiciones de seguridad o no sean ergonómicos, EPI que no sean adecuados a cada trabajador,..., . Es muy importante también que después de una baja de larga duración (1 mes), la empresa pida cita al servicio de Vigilancia de la Salud que tenga concertado para que el trabajador se someta a un reconocimiento médico antes de empezar a trabajar, si el certificado de APTITUD que emite tiene LIMITACIONES, la empresa adaptará su puesto de trabajo en función de dichas limitaciones recomendadas por el médico, adaptándolo a la persona.
- Tener en cuenta la evolución de la técnica. Muchas veces aparecen instrumentos más avanzados que permiten un trabajo más confortable, eficaz y seguro
- Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro: Ej: elegir en el mercado productos químicos con el menor riesgo para los trabajadores y medio ambiente.
- Planificar la prevención: buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el trabajo.
- Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual. Si una máquina hace un ruido perjudicial, es mejor apantallarla que colocar tapones o cascos a cada uno de los operarios.
- Dar las debidas instrucciones a los trabajador/a. A veces se corren riesgos por desconocimiento, al ignorar el riesgo en la realización de alguna tarea; conocer perfectamente los que vamos a hacer y sus riesgos es una prevención eficaz.
Estos principios elementales, son la base de toda acción preventiva. Los empresarios/as, antes de poner en marcha su actividad, han de examinar estos principios para adecuar la producción de bienes o servicios a estos mandatos esenciales y revisar continuamente su cumplimiento. Con la simple verificación de estos principios, ya se está dando un paso importante hacia una verdadera y eficaz cultura preventiva que, sin duda, reducirá incidentes y accidentes laborales.
Los trabajadores y trabajadoras también tenemos la responsabilidad de no poner en riesgo nuestra salud y comunicar cualquier incumplimiento de las medidas preventivas, poniéndolo en conocimiento de la empresa y a nuestros Delegados/as de Prevención. En caso de riesgo para la seguridad y salud de algún trabajador o trabajadora puede paralizarse inmediatamente la actividad y notificarlo a inspección de trabajo (ITSS) más próxima.
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