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Sisifemia qué es, a quién afecta, diferencias con el burnout, carácter ocupacional y prevención

 

sisifemia

¿Qué es la sisifemia?

La “Sisifemia” o el “cansancio del trabajador incansable”, es el padecimiento con agotamiento físico y mental del trabajador incansable condenado a la ingente tarea de lograr alcanzar un objetivo inalcanzable diario. Es un trastorno de la salud causado por una excesiva carga laboral. Volviendo a empezar cada día con la misma condena y la repetida frustración de no verse capaz, a pesar de que está haciendo lo máximo posible en el trabajo; por ello el trabajador se ve condenado a alargar la jornada en un intento de atender una tarea que no puede postponer; cuando no, se ve condenado a cumplir con interminables jornadas de trabajo impuestas por conductas productivas empresariales y organizacionales del trabajo para alcanzar objetivos con desmedida sobrecarga mental contraviniendo gravemente la prevención de riesgos psicosociales.

Este trastorno puede derivar en enfermedades psíquicas o físicas de graves consecuencias para la salud. 

Los trabajos “sisifémicos” serían aquellos con elevada carga mental, con alta responsabilidad, con alta premura en su ejecución, sin apenas descanso, con objetivos exigidos casi inalcanzables, con jornadas prolongadas o necesidad de alargarla para poder atender a la tarea diaria.

El quebranto va a depender del desequilibrio entre exigencias del trabajo y la capacidad de respuesta de características individuales del trabajador. El desarrollo de la sisifemia se produce cuando además de este trabajo con excesiva carga, se tiene una distribución anómala de nuestro día, con una desequilibrada dedicación al trabajo en perjuicio de la dedicación al descanso, el ocio y las relaciones humanas ajenas al trabajo.

¿Por qué esta denominación?

Arranca del mito de Sísifo, el personaje mitológico, condenado a perder la vista (en esta alegoría laboral perder la visión del trabajo) y tener que empujar eternamente un peñasco gigante montaña arriba hasta la cima, para que volviese a caer rodando hasta el valle, desde donde debía recogerlo y empujarlo nuevamente hasta la cumbre, el trabajador que sufre sisifemia, se ve condenado así diariamente, a una carga mental desmedida para poder desarrollar su trabajo, sin pausas, ni reposo, ni tiempos muertos, pues estos impedirían conseguir terminar la tarea, para mañana volver a la misma condena.

¿Quién dio nombre a este padecimiento?

La sisifemia fue descrita y denominada por primera vez en artículo La sisifemia o el cansancio mental del trabajador incansable, prevención de la dismorfia de productividad y su alto riesgo psicosocial” publicado el 22 de marzo de 2022 en “prevencionar.com” por Araceli López-Guillén y José Manuel Vicente. Así que el nombre del padecimiento y su definición son nuevos, no así la dolencia.

¿Es un padecimiento nuevo?

No. Este trastorno guarda relación con los tiempos que sufrimos en un mundo laboral donde prima la competitividad a cualquier precio, donde abunda la precariedad laboral, o la sobrecarga laboral con alta carga mental por plantillas insuficientes o incremento de tareas sin aumento de plantillas. La causa de la sisifemia está en el desequilibrio entre la alta demanda de trabajo y la difícil capacidad de dar repuesta dentro de la jornada laboral y en condiciones normaleseste desequilibrio aumenta las tareas pendientes salvo dedicación extenuante y prolongada por la dificultad para resolverlas a tiempo, y todo ello día tras día.

Este padecimiento guarda causa en déficits estructurales de las empresas, tanto públicas como privadas, o cuando priman criterios economicistas de obtener más beneficios con menor gasto en personal.

¿En qué actividades se da?

Las actividades más comunes con trabajos sisifémicos y dónde se propicia la aparición de la sisifemia son la sanitaria, financiera, consultoría, auditorías, prensa comunicación, despachos de abogados, universidad, investigación, altos niveles de la administración, comerciales, inteligencia artificial, machine learning, freelance o actividades autónomas, y en general actividades de alta responsabilidad y que obligan a resoluciones apremiantes, con exclusiva y muy alta carga mental, y prolongadas jornadas necesarias para cumplir objetivos. Y muy especialmente en trabajadores en fase de formación, becarios, MIR, etc.

Los médicos son el principal colectivo de riesgo para la sisifemia, provocada por una excesiva carga laboral, consecuencia de un déficit estructural del sistema sanitario y unas malas condiciones de trabajo. En los médicos hay un componente personal en cuanto a alto sentido de responsabilidad, tendencia a la perfección o búsqueda constante de la mejora profesional y la necesidad de actualizar constamente conocimientos y una actividad como la sanitaria con jornadas prolongadas, tensión continuada, sobrecarga mental continua, tareas de difícil realización, urgencia obligada dedicación extrema, continuada exigencia, toma de decisiones con apremio y alta responsabilidad. El déficit estructural del sistema sanitario es endémico y prolongado, y obliga a un desempeño del trabajo sanitario con una ecuación desequilibrada entre elevada demanda y escasos recursos por plantillas insuficientes lo que sólo se resuelve desde los responsables sanitarios con explotación laboral, mayor carga, mayor exigencia y tendencia a la prolongación de jornada.

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En cualquier caso, y para cualquier otro sector laboral de los mencionados, las condiciones de trabajo “sisifémico” suponen el tener que hacer día tras día un esfuerzo heroico por alcanzar el obligado cumplimiento de objetivos casi inalcanzables diarios. Y el teletrabajo ha venido a complicar aún más este tipo de “actividades sisifémicas” por cuanto tiene de llevar el trabajo a casa, dificultar la necesaria desconexión, complicar el control horario laboral, e interferir con la conciliación familiar, relacional y de ocio.

Por todo ello son muchos los trabajadores que se ven afectados y reflejados con este padecimiento.

¿A qué tipo de personas afecta?

Hay un componente personal o de “forma de ser” del trabajador con trabajos sisifémicos para el desarrollo de la sisifemia. Lo “personal” está en la génesis de la sisifemia, pues no todas las personas sometidas a sobrecarga mental continua la sufren, pero un perfil de personas tiene un mayor riesgo de padecer sisifemia: perfeccionistas, personas con alto sentido de la responsabilidad, workaholic (adictos o dependientes del trabajo), trabajadores con personalidad anancástica (obsesión por la perfección y el detalle), personas altamente exigentes consigo mismas, meticulosas, cumplidoras, implicadas con el trabajo. Claro que el perfil descrito a veces es el exigido para determinadas profesiones u ocupaciones como las señaladas previamente, que caracterizan a un excelente profesional.  Así que hay trabajos sisifémicos y tipología personal de más riesgo, y cuando se dan ambas circunstancias el cóctel explosivo desencadena el padecimiento.

¿Cómo se llega a desarrollar?

El trabajador para poder acometer la tarea diaria sin retrasos se ve obligado a trabajar por encima de todo límite, incluyendo la jornada laboral, y su propia salud, pues obsesionado por pretender hacer siempre bien las cosas, condenado por tener que hacer siempre más, no respeta la dedicación a otras áreas de su vida como, el descanso, el ocio o las relaciones fuera del trabajo, lo que va minando su confianza, su autoestima, su salud y su bienestar hasta enfermar de agotamiento mental y físico,  perdiendo la capacidad eficaz de rendimiento en el trabajo. Inmerso en un bucle en el que entra el trabajador, del que resulta difícil salir, salvo saliendo del trabajo.

Sometidos a tensión extrema en el trabajo, es incapaz de desconectar del trabajo, peor aún si prolonga la tarea en casa (teletrabajo), está tan cansado y focalizado en el trabajo que abandona las ocasiones de desfocalización que da el descanso, las actividades de ocio, el deporte o las relaciones con los demás, por encontrarse sin ganas de nada. Esta tensión permanente le lleva a dormir peor, lo que hace que se levante cansado, en el trabajo va rindiendo peor por estar agotado, disminuye la capacidad de ejecución, la memoria, la atención, la concentración plena, generando embotamiento mental, y ante esto pretende sobreponerse con mayor ansiedad por cumplir con el trabajo y una  mayor dedicación respondiendo con mayor dedicación de tiempo al trabajo sin descanso, ampliando la jornada, incluso trabajo fuera de la oficina para poder resolver lo pendiente; y así en un bucle lesional inagotable que acaba agotándonos de forma irremediable.

Esta forma de” llevar el trabajo” afecta a las emociones y al rendimiento mental ordinario, se vuelve más irritable, con ansiedad y angustia por el trabajo, se pierde la ilusión por vivir la vida más allá del trabajo, no se piensa en otra cosa que el trabajo y se vive sólo para el trabajo. progresivamente el cansancio mental y físico va haciendo mella, y cada vez se tiene más un falso convencimiento de fracaso, no reconociendo los logros y que se es un buen trabajador, sólo que no ve más que el trabajo. Se recurre al consumo de  ansiolíticos o hipnóticos para dormir y estimulantes para trabajar. La permanencia” cerebral” en modo protección continuo (estrés y carga mental continuada), sin la desconexión necesaria reparadora lleva al agotamiento hormonal y neuropsíquico.

¿Qué dolencias incluye la sisifemia?

La sisifemia no sólo causa deterioro psicológico sino también agotamiento físico y enfermedades físicas. La sisifemia da lugar a enfermedades psíquicas como la ansiedad, la depresión, los trastornos del sueño, el consumo de tóxicos (OH y otros), la dependencia de psicofármacos, la astenia, o enfermedades físicas como, arritmias, infarto, procesos vasculares, hipertensión, procesos vasculocerebrales, cefaleas, dolores de espalda, obesidad, diabetes, o enfermedades de la piel. Sin olvidar un fenómeno como el “Karoshi” o la muerte por exceso de trabajo. 

Consecuencias de la sisifemia

Las consecuencias de la sisifemia son la pérdida de la salud con el desarrollo de enfermedades psicológicas y físicas, y también la pérdida de talento, pues el trabajador con sisifemia puede acabar renunciando al trabajo para no enfermar irremediablemente.

En definitiva, la sisifemia causa deterioro de la salud laboral y pérdida de trabajadores muy válidos y con excelentes actitudes, que podemos perder por sistemas organizacionales no saludables, perdiendo talento y perdiendo productividad. De hecho, fenómenos como la “gran renuncia” no existen tanto e nuestro país como en otros, por la diferente situación del empleo y las oportunidades de mercado, que no permiten dejar el trabajo sisifémico por pura necesidad económica.

Diferencias entre la sisifemia y el burnout.

Parecieran tratarse la sisifemia y el desgaste profesional o burnout como el mismo padecimiento, pero hay unas diferencias notables.

DIFERENCIAS SISIFEMIA BURNOUT
QUÉ LO CAUSA Objetivos inalcanzables, premura diaria de cumplimiento, largas jornadas laborales Estrés crónico, alta responsabilidad, no sentirse reconocido, apreciado, valorado
LATENCIA Periodo de latencia corto. Aparece en gente joven, en la etapa de formación o en gente experimentada, pero con reciente o nueva etapa de exposición a la situación “sisifémica” Periodo de latencia largo. Aparece tras una larga carrera profesional sometido a alto estrés
COMPARTE Sobrecarga mental acusada Sobrecarga mental acusada
SÌNTOMAS PSÍQUICOS Angustia, ansiedad, falta de disfrute vital (anhedonia), psicastenia, obsesión por el trabajo Desmotivación profesional, agotamiento emocional, despersonalización
QUÉ OCASIONA Trastornos psíquicos y físicos (cardiacos, cardiovasculares, dolores de espalda, diabetes, obesidad, astenia, procesos dermatológicos agravación de procesos respiratorios)

Agotamiento físico y psíquico

Trastornos psíquicos

Desgaste “motivacional”

Agotamiento mental

TIPO DE TRABAJADOR Trabajador generalmente joven o sino profesional sometido a aumento importante de exigencias por déficit organizacional y estructural de la empresa, es un trabajador incansable, con alto nivel de autoexigencia, totalmente entregado a la consecución de objetivos Larga experiencia, trayectoria profesional dilatada, volcado laboralmente al servicio a los demás
ACTITUD Y VISIÓN DEL TRABAJO Totalmente entregado trabajo, incansable, que incluso puede pensar no hace todo lo posible por cumplir, que podría hacer más, hace lo indecible, hace más de lo necesario, vive para trabajar Desmotivado, cansado de trabajar, quemado, desgastado, desafectado del trabajo, no siente la empresa ni el trabajo ya como algo propio, no se siente recompensado ni valorado
ACTIVIDAD Afecta a servicios públicos sanitarios, pero también al ámbito privado e incluso en tareas totalmente ajenas al servicio a los demás, sino relación de cliente Sector de servicios públicos, ámbito sanitario, educación, servicios sociales
TIPO DE TRABAJO Consultorías, auditorías, financieras, sanidad, bufetes, investigación Servicios públicos sanitarios, educación, sociales

La sisifemia enfermedad ocupacional.

Si asumimos la sisifemia como enfermar por sobrecarga laboral excesiva, se trata de un trastorno generado a causada del trabajoy por las malas condiciones del trabajo.

Hay una responsabilidad empresarial o institucional in vigilando en la sisifemia y los trabajos sisifémicos que la causan, por mala organización del trabajo. La empresa asume que para poder atender a la demanda de trabajo debe ser a costa de una mayor carga exigida al trabajador, en ocasiones con prestación de jornada extraordinaria maquillada u ocultada.

Prevención laboral de la sisifemia.

A nivel del trabajador: detección precoz de los síntomas, principalmente la angustia y la obsesión por el trabajo, sin olvidar los cambios en el comportamiento ordinario vital, síntomas de alerta del desarrollo de la sisifemia.

A nivel de empresa: proceder a la adecuación de la carga de trabajo a los efectivos profesionales que se cuenta, limitación del volumen de trabajo y la carga mental excesiva, realizar la evaluación correcta y continuada de los riesgos psicosociales e implementar los cambios necesarios en la organización del trabajo para minimizarlos. La empresa debe formar al trabajador en disponer de las habilidades necesarias para reconocer el daño en salud mental y el adecuado manejo del trabajo y dedicación.  Cursos de mindfulness, meditación, relajación, promoción de la actividad física y control de malos hábitos de consumo.

A nivel político: implantar estrategias de prevención, promoción y atención sanitaria de la salud mental del trabajador, así como políticas de gestión y control del tiempo laboral.