El ejercicio físico mejora nuestra salud y trabajo

La práctica regular de algún tipo de ejercicio físico tiene efectos positivos en nuestra vida, mejora nuestra salud y rendimiento laboral.
No se trata de darnos una paliza después de salir ya cansados/as del trabajo, se trata de dedicar unos minutos para nosotros/as, que nos permita frenar el ritmo de cada día para respirar, descontracturar los músculos y bombear sangre a nuestro corazón, adaptándolo a nuestra capacidad y que sirva para mejorar nuestro bienestar físico y mental.
- ¿En qué aspectos de nuestra vida puede beneficiarnos el ejercicio?
Practicar ejercicio nos supone un aumento de la energía y de la vitalidad, lo que puede traducirse en una mayor productividad y mejor desempeño laboral. Además, mejora la capacidad para concentrarse y tomar decisiones.
La práctica de ejercicio mejora la salud física, ayudándonos a mejorar la autoestima y la confianza en el trabajo. Puedes realizarlo en solitario o compartirla con compañeros/as de trabajo y familia, fomentando el espíritu de equipo y la camaradería.
Es importante tener en cuenta que, para obtener los beneficios del ejercicio en el ámbito laboral, es necesario hacerlo de manera regular y constante. También es importante elegir una actividad que sea agradable y adecuada para las capacidades y preferencias individuales.
- ¿Qué consecuencias tiene la falta de actividad deportiva?
- Estrés y ansiedad. Las largas horas de trabajo y la falta de actividad física provocan un impacto negativo en la salud mental y emocional de la persona. Esto puede incluir síntomas como irritabilidad, insomnio y dificultad para relajarse. También puede aumentar el riesgo de ansiedad y depresión al tener el ánimo decaído, o incidir en una baja autoestima y confianza en uno mismo, destruyendo la motivación para alcanzar metas y objetivos.
- Aumento de peso. La falta de actividad física ralentiza el metabolismo y aumenta la acumulación de grasa.
- Problemas cardiovasculares. Existe una relación directa entre ciertas enfermedades cardiovasculares como la hipertensión y la diabetes.
- Fatiga. Disminución de la energía vital y déficit de concentración desembocan en un bajo rendimiento laboral y un empeoramiento de la calidad de vida en general.
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Problemas posturales. Dolor de espalda, cuello y hombros son algunas de las consecuencias de la falta de actividad física y las largas horas en postura sedente

- Claves para adquirir el hábito el ejercicio físico
Instaurar un hábito de ejercicio físico puede ser un desafío, pero aquí hay algunas claves para ayudarte a lograrlo:
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Establece una meta realista. Elige una meta alcanzable y específica, como correr durante 20 minutos tres veces a la semana. Empieza con tiempos pequeños para ir aumentándolos y así motivarte a seguir adelante. Además, evitarás lesiones.
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Hazlo divertido. Encuentra un ejercicio que disfrutes, ya sea correr, bailar, caminar, nadar o cualquier otra actividad.
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En compañía. Busca a alguien con quien puedas entrenar regularmente y que te motive a seguir adelante, únete a un grupo de entrenamiento, de baile o disfruta de tiempo de calidad con tu familia.
- En solitario: .En muchas ocasiones, lo que necesitamos es dedicarnos un tiempo a nosotros/as mismos, en silencio o escuchando música, para desconectar y cargarnos de energía.
- Establece un horario regular. Programa tu calendario y trata de cumplirlo.
- Celebra tus logros. Ya sea que hayas aumentado la distancia que puedes correr o hayas perdido peso, el hecho de celebrar tus logros te mantendrá con buena motivación y, además, puedes recompensarte en forma, por ejemplo, de un baño relajante. No elijas recompensas de comida o bebida.
- Tres semanas. Si consigues superar los primeros veinte días, habrás fijado la rutina del ejercicio como hábito y tu cerebro habrá incorporado esa dinámica a su esquema.
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¿EMPEZAMOS?
FUENTES:
https://www.vitonica.com/prevencion/por-que-debes-hacer-ejercicio-aunque-tu-trabajo-sea-activo
https://www.happylowcost.com/las-7-mejores-ciudades-para-hacer-ejercicio/

