10 consejos fundamentales para cuidar la seguridad y salud de quienes trabajan al volante

Las personas que trabajan sentadas al volante o a los mandos de una máquina están expuestas a riesgos que van mucho más allá de los accidentes de circulación. También pueden sufrir fatiga física y mental, trastornos musculoesqueléticos, exposición a vibraciones, estrés y problemas derivados de la organización del trabajo.
Desde un punto de vista preventivo, priorizaría los siguientes diez consejos, combinando medidas de seguridad vial, ergonomía, higiene y organización del trabajo, de acuerdo con las recomendaciones del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) y la Dirección General de Tráfico (DGT).
Los 10 consejos más importantes
1. Ajusta correctamente el asiento y el puesto de conducción
Prioridad alta
Antes de iniciar la actividad, regula el asiento, el respaldo, el volante, los reposacabezas y los espejos para adaptarlos a tu cuerpo y a la tarea.
- Mantén la espalda apoyada en el respaldo y evita encorvarte.
- Coloca los brazos y las piernas ligeramente flexionados, sin tener que estirarlos en exceso.
- Asegúrate de alcanzar los pedales y mandos sin adoptar posturas forzadas.
- Comprueba la visibilidad y elimina los puntos ciegos en la medida de lo posible.
¿Qué prevenimos? Dolor lumbar y cervical, sobrecarga muscular, fatiga postural y errores de conducción.
2. Realiza pausas y evita permanecer sentado durante demasiado tiempo
La postura mantenida y la falta de movimiento favorecen las molestias musculoesqueléticas y la fatiga.
- Planifica descansos adecuados a la duración y las exigencias de la jornada.
- Cuando sea seguro, bájate del vehículo, camina unos minutos y moviliza suavemente cuello, hombros, espalda y piernas.
- Alterna la conducción con otras tareas cuando sea viable y seguro.
- Respeta siempre los descansos legales aplicables a tu actividad.
¿Qué prevenimos? Rigidez muscular, molestias de espalda, fatiga y pérdida de concentración.
Importante: en carretera, la DGT recomienda parar cada dos horas o cada 200 km, con pausas de al menos 20–30 minutos. Es una referencia de seguridad vial, no una regla universal para todos los puestos ni un sustituto de la normativa específica.
3. No conduzcas con sueño, fatiga o bajo los efectos de sustancias
La somnolencia y el cansancio reducen los reflejos, la atención y la capacidad de tomar decisiones.
- Duerme lo suficiente y procura mantener horarios de descanso regulares.
- No empieces ni continúes la conducción si notas sueño, microsueños o dificultad para mantener la atención.
- Evita el alcohol, las drogas y cualquier medicamento que pueda afectar a la conducción, siguiendo las indicaciones sanitarias.
- Si aparece somnolencia, detente en un lugar seguro; no intentes combatirla únicamente con café, música o aire acondicionado.
¿Qué prevenimos? Accidentes graves, salidas de vía, atropellos y errores durante la operación de maquinaria
4. Comprueba el estado del vehículo o de la maquinaria antes de utilizarlo
No pongas en servicio un equipo que presente defectos que puedan comprometer la seguridad.
- Revisa neumáticos, frenos, luces, dirección, espejos y sistemas de seguridad.
- En maquinaria móvil, comprueba también alarmas de marcha atrás, cinturón, protecciones y dispositivos de parada, según proceda.
- Comunica y registra cualquier anomalía detectada.
- No anules resguardos ni sistemas de seguridad y no utilices equipos defectuosos hasta que se hayan corregido los problemas.
¿Qué prevenimos? Colisiones, vuelcos, atropellos, fallos mecánicos y atrapamientos. El mantenimiento preventivo debe seguir las instrucciones del fabricante.
5. Utiliza siempre los sistemas de seguridad y evita las distracciones
La seguridad empieza antes de mover el vehículo.
- Ponte el cinturón de seguridad siempre que corresponda y esté disponible.
- Ajusta espejos, navegación y climatización antes de iniciar la marcha.
- No manipules el teléfono móvil ni otros dispositivos mientras conduces.
- Respeta los límites de velocidad, la señalización, las distancias de seguridad y las normas de circulación.
- En zonas de trabajo, presta especial atención a peatones, compañeros y otras máquinas.
¿Qué prevenimos? Accidentes de tráfico, atropellos y colisiones dentro de instalaciones y zonas logísticas.
6. Reduce la exposición a vibraciones y ruido
La conducción prolongada de camiones, tractores, carretillas y maquinaria de obra puede implicar vibraciones de cuerpo entero, además de ruido.
- Mantén los asientos con suspensión y los sistemas de amortiguación en buen estado.
- Ajusta la suspensión del asiento según el peso y las instrucciones del fabricante.
- Respeta los límites de velocidad adecuados a la superficie y evita circular innecesariamente por terrenos irregulares.
- Evalúa los niveles de ruido y vibración y aplica medidas técnicas y organizativas para reducir la exposición.
- Utiliza protección auditiva cuando la evaluación de riesgos determine que es necesaria.
¿Qué prevenimos? Dolor lumbar, trastornos musculoesqueléticos, fatiga y pérdida auditiva.
7. Manipula las cargas de forma segura al subir o bajar del vehículo
El trabajo de conducción suele combinarse con la carga y descarga, la entrega de mercancías, el mantenimiento o el acceso a la maquinaria.
- Evita girar el tronco mientras sostienes una carga.
- Acerca la carga al cuerpo y utiliza ayudas mecánicas cuando estén disponibles.
- No levantes pesos que superen tus capacidades ni improvises maniobras.
- Utiliza los peldaños y asideros previstos para entrar y salir, manteniendo tres puntos de apoyo cuando sea posible.
- Nunca saltes desde la cabina o desde la plataforma de la máquina.
¿Qué prevenimos? Lesiones de espalda, sobreesfuerzos, caídas al mismo nivel y caídas desde el vehículo.
8. Cuida la hidratación, la alimentación y las condiciones ambientales
El calor, el frío, la mala ventilación y las comidas inadecuadas pueden aumentar el malestar y reducir la capacidad de atención.
- Bebe agua regularmente, especialmente durante los periodos de calor.
- Mantén una alimentación equilibrada y evita las comidas excesivamente copiosas antes de conducir.
- Utiliza la climatización y la ventilación de forma adecuada.
- Protege tu cuerpo frente al frío y al calor durante las operaciones en el exterior.
- Si trabajas con motores en marcha, comprueba que no exista riesgo de acumulación de gases de escape.
¿Qué prevenimos? Deshidratación, estrés térmico, malestar, somnolencia y exposición a contaminantes.
9. Organiza el trabajo para evitar las prisas, el estrés y la sobrecarga mental
La prevención no depende solo de la conducta individual: también depende de cómo se planifica el trabajo.
- Establece rutas, plazos y objetivos realistas.
- Evita que la presión por cumplir entregas incentive la velocidad o la supresión de descansos.
- Planifica turnos y rotaciones teniendo en cuenta la fatiga y el trabajo nocturno.
- Facilita la comunicación con la empresa y el apoyo ante averías, incidencias o situaciones de violencia.
- Informa de cualquier situación que impida trabajar con seguridad.
¿Qué prevenimos? Estrés laboral, fatiga mental, errores humanos y accidentes relacionados con una organización deficiente.
10. Recibe formación preventiva y comunica cualquier problema de salud o seguridad
Cada vehículo y máquina tiene riesgos específicos que deben conocerse antes de utilizarlo.
- Recibe formación e instrucciones prácticas para el equipo que vas a manejar.
- Conoce los procedimientos de emergencia, evacuación y actuación ante accidentes.
- Participa en la evaluación de riesgos y comunica los defectos, incidentes y situaciones peligrosas.
- Acude a la vigilancia de la salud que corresponda a tu puesto.
- Informa de síntomas persistentes —como dolor de espalda, hormigueo, pérdida auditiva o fatiga excesiva— para que puedan valorarse y adoptarse medidas preventivas.
¿Qué prevenimos? La repetición de accidentes, la exposición no controlada a riesgos y el agravamiento de posibles daños para la salud.
Qué debe garantizar la empresa desde la prevención de riesgos laborales
Los diez consejos anteriores deben complementarse con medidas preventivas organizativas y técnicas. La responsabilidad de proteger la salud y seguridad de los trabajadores está legalemente atribuida al empresario, de forma que nno puede recaer únicamente en el trabajador o la trabajadora: la empresa debe evaluar los riesgos y planificar medidas eficaces para controlarlos.
En el sentido expuesto la empresa debe:
- Evaluar los riesgos específicos de la actividad: considerar la postura, las vibraciones, la fatiga, los turnos, la carga mental y las operaciones de carga y descarga.
- Proporcionar equipos de trabajos adecuados y mantenerlos correctamente: proporcionar vehículos y maquinaria seguros, adaptados a las características de las personas y de las tareas y establecer un planing de mantenimiento de ellos según instrucciones del fabricante o proveedor y necesidades de la maquinaria
- Planificar la jornada teniendo en cuenta , no sólo, criterios de productividad sino también, criterios de seguridad y salud: establecer horarios, rutas y descansos que no obliguen a trabajar con fatiga ni a asumir riesgos para cumplir objetivos y que no premie la rapidez por encima de la seguridad
- Facilitar formación e información: garantizar que las personas trabajadoras conozcan los riesgos y sepan aplicar las medidas preventivas.
- Promocionar la vigilancia de la salud: ofrecerla en los términos previstos legalmente y según los riesgos del puesto.

