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UGT reclama actuar ante las 358 muertes en accidente laboral registradas hasta junio

fallecimiento laboral

El sindicato insta a los grupos parlamentarios a aprobar la modificación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales para reducir la siniestralidad laboral

 Durante el primer semestre del año, 358 personas trabajadoras han  fallecido mientras intentaban ganarse la vida. La siniestralidad laboral  debe adquirir una mayor visibilidad y abordarse de forma decidida,  eficaz e inmediata. Estas cifras resultan inaceptables. Cada año,  centenares de personas fallecen y miles sufren lesiones en accidentes de  trabajo sin que empresas y administraciones públicas adopten medidas  suficientes para revertir esta situación.

Hasta junio del presente año se han registrado 303.853 accidentes de  trabajo con baja laboral, lo que supone un incremento del 1,8 % respecto  al mismo periodo del año anterior. Estos datos ponen de manifiesto la  gravedad de la situación y evidencian un problema que no puede  normalizarse en una sociedad como la nuestra.

Los golpes contra objetos y los sobreesfuerzos físicos continúan  siendo las principales causas de los accidentes de trabajo con baja  durante la jornada laboral, con 74.315 y 68.172 casos, respectivamente.  Por su parte, los infartos y derrames cerebrales, así como las caídas de  personas trabajadoras, siguen siendo las principales causas de  fallecimiento durante la jornada laboral, con 119 y 51 casos,  respectivamente.

Estas causas se repiten de forma reiterada a lo largo del tiempo sin  que se les dé una respuesta eficaz. Por ello, resulta esencial que las  empresas cumplan con la legislación vigente en materia de prevención de  riesgos laborales y que se refuercen sus obligaciones preventivas. La  persistencia de estos accidentes evidencia que la gestión preventiva en  las empresas debe mejorar para garantizar una protección efectiva de la  seguridad y la salud de las personas trabajadoras.

Ante estos datos, la aprobación de la reforma de la Ley de Prevención  de Riesgos Laborales resulta necesaria y urgente. El anteproyecto de  ley firmado por el Gobierno, UGT y CCOO, y avalado por el Consejo  Económico y Social en su dictamen sobre la norma del pasado 27 de julio,  refuerza la obligación de gestionar los riesgos psicosociales, adapta  la normativa a los riesgos derivados de las transiciones climática,  demográfica y digital, incorpora la perspectiva de género en la gestión  preventiva y crea la figura del agente territorial para apoyar a las  pymes en el desarrollo de una cultura preventiva eficaz.

La creación de esta nueva figura contribuiría a mejorar la gestión de  la prevención de riesgos laborales en aquellas pequeñas y medianas  empresas que carecen de representación sindical. Precisamente, las pymes  son las que mayores dificultades presentan para gestionar adecuadamente  sus riesgos laborales, por lo que la intervención del agente  territorial en empresas de menos de diez personas trabajadoras supondría  un importante avance en la protección de la salud laboral.

Asimismo, ante las altas temperaturas registradas durante el periodo  estival, se recuerda la importancia de negociar protocolos específicos  para los trabajos con exposición al calor. Estos protocolos deben  contemplar medidas adaptadas al nivel de riesgo, entre ellas la  reorganización de tareas y horarios, la realización de pausas, la  hidratación continua, la instalación de zonas de sombra y el uso de ropa  de trabajo transpirable. En los trabajos al aire libre también resulta  fundamental el uso de protección solar para la piel y de gafas de  protección frente a la radiación ultravioleta.

Los accidentes relacionados con la exposición a altas temperaturas  continúan infrarregistrándose, lo que incrementa el riesgo para las  personas trabajadoras en un contexto en el que los episodios de calor  extremo son cada vez más frecuentes e intensos. Por ello, resulta  imprescindible implantar registros, protocolos y medidas preventivas  claras en todos los centros de trabajo.

La actual Ley de Prevención de Riesgos Laborales no está cumpliendo  plenamente su objetivo fundamental: proteger a las personas trabajadoras  frente a los accidentes y las muertes en el trabajo. En 2025  fallecieron, de media, dos personas trabajadoras al día en accidente  laboral. Además, cada día once personas sufrieron un accidente grave  durante su jornada laboral y 1.753 personas trabajadoras causaron baja  como consecuencia de un accidente de trabajo.

La actualización de la normativa debe responder a los riesgos del  siglo XXI e incorporar de forma decidida la prevención de los riesgos  digitales, climáticos y psicosociales. Muchos de estos riesgos terminan  provocando bajas laborales que podrían haberse evitado mediante una  evaluación adecuada y la implantación de las medidas preventivas  necesarias.

La protección de la salud en el ámbito laboral debe constituir una  obligación ineludible para empresas y administraciones públicas. Solo  mediante un compromiso efectivo con la prevención será posible afrontar  el deterioro de la salud laboral y garantizar entornos de trabajo  seguros para todas las personas trabajadoras.

FUENTE: UGT