Barcelona implanta pulseras térmicas y prohíbe el trabajo en solitario ante la amenaza de las olas de calor

El Ayuntamiento activa un protocolo pionero de prevención de riesgos laborales que afecta a más de 32.000 operarios de la vía pública y servicios municipales.
BARCELONA — En respuesta a la creciente intensidad de los episodios de altas temperaturas vinculados al cambio climático, el Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha una nueva instrucción interna de prevención de riesgos laborales para blindar la salud de sus trabajadores durante las olas de calor. La medida ampara a unos 32.000 empleados, incluyendo personal municipal y operarios de empresas contratistas dedicados a la limpieza, jardinería o mantenimiento en la vía pública.
La nueva normativa introduce estrictas limitaciones operativas durante las alertas meteorológicas por calor extremo. Entre las principales novedades destaca la prohibición explícita de realizar trabajos en solitario: los operarios deberán desplazarse y trabajar siempre en parejas para que exista una supervisión mutua constante ante cualquier síntoma de deshidratación o indisposición.
Descansos frecuentes y tecnología contra el estrés térmico
El plan establece un régimen de pausas obligatorias para frenar la acumulación de calor en el organismo, fijando descansos breves de dos minutos por cada media hora de trabajo, o turnos de recuperación de mayor duración en zonas climatizadas.
Además, Barcelona apuesta por la innovación tecnológica mediante la incorporación de pulseras térmicas inteligentes. Estos dispositivos monitorizan la temperatura corporal del trabajador en tiempo real y emiten alertas preventivas cuando detectan riesgo de sufrir un golpe de calor.
El protocolo se completa con la reorganización de horarios para evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día, el reparto de ropa ligera de alta transpirabilidad, cremas solares y la garantía de suministro continuo de agua. Con esta instrucción, el Consistorio busca evitar episodios trágicos del pasado y sentar un precedente en la adaptación del trabajo en la calle a la emergencia climática.

