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UGT celebra que el CES apruebe un dictamen de consenso sobre el anteproyecto de Ley de Prevención de Riesgos Laborales

LPRL

El Consejo Económico y Social reconoce la necesidad de adaptar el marco jurídico actual a las necesidades y retos que marcan las transformaciones y las nuevas realidades del trabajo

 El Consejo Económico y Social (CES) ha aprobado hoy en el pleno -con  47 votos a favor y tan solo 1 abstención- el Dictamen sobre el  anteproyecto de Ley por la que se modifican la Ley 31/1995, de 8 de  noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, el texto refundido de la  Ley del ET, aprobado por el RDL 2/2015, de 23 de octubre; y el  reglamento de los servicios de prevención, aprobado por el RD 39/1997,  de 17 de enero.

El CES es un Órgano Consultivo recogido en el artículo 131 de la  Constitución, que asesora en temas de trabajo y economía al Gobierno de  España y que emite dictámenes antes de que se aprueben las normas en el  Congreso. Este Consejo está formado por organizaciones empresariales y  sindicales, organizaciones del sector agrario, pesquero, asociaciones de  consumidores, de cooperativas y expertos de reconocida experiencia en  el ámbito socioeconómico y laboral. 

El pasado 7 de julio de 2026 tuvo entrada en el Consejo Económico y  Social un escrito del Ministerio de Trabajo y Economía Social en el que  se solicitaba, en el plazo de quince días, dictamen sobre el  anteproyecto de Ley por la que se modifican la Ley 31/1995, de 8 de  noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.

España acordó la EESST 2023-2027, en consonancia con el Marco estratégico de la Unión Europea en materia de salud y seguridad en el trabajo 2021-2027. La seguridad y la salud en el trabajo en un mundo laboral en constante transformación,  que instaba a los Estados miembros a actualizar sus estrategias  nacionales, en consulta con los interlocutores sociales, entre otros  fines, con el de abordar los riesgos y oportunidades en materia de salud  y seguridad en el trabajo relacionados con las transiciones ecológica y  digital. La EESST 2023-2027, fruto del diálogo social tripartito, se  acordó por los interlocutores sociales y el Gobierno en febrero de 2023  como resultado de un año y medio de negociaciones, y fue aprobada por  Acuerdo del Consejo de Ministros en marzo de ese año.

A raíz del Acuerdo marco tripartito que dio lugar a la EESST  2023-2027, se constituyó una Mesa de diálogo social con el fin de poder  alcanzar una reforma consensuada de determinados aspectos identificados  de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y del Reglamento de los  Servicios de Prevención. Esta Mesa tripartita mantuvo numerosas  reuniones a lo largo de 2024 y 2025, realizándose la última a finales de  noviembre de ese año sin que fuese posible alcanzar un acuerdo con  todos los interlocutores sociales. El 10 de febrero de 2026, el Gobierno  y las organizaciones sindicales UGT y CCOO firmaron el Acuerdo de  mejora y modernización de la Ley de prevención de riesgos laborales. Las  organizaciones empresariales CEOE y CEPYME declinaron firmar dicho  acuerdo al discrepar, según argumentan, en algunas materias incorporadas  en la Mesa del Diálogo Social y por entender que la norma otorgaba  mayores compromisos y obligaciones para las empresas en materia de  salud. 

Entre los objetivos y desarrollos del acuerdo para la actualización  de la Ley destacan la integración y mejora en cuanto a los riesgos  climáticos, riesgos psicosociales y su efecto en la salud mental, los  que afectan a las personas de mayor vulnerabilidad, la perspectiva  demográfica y de edad y una necesaria actualización de la integración  preventiva, sobre todo en las pymes, con el fin de mejorar su aplicación  y la coordinación entre recursos propios y ajenos.

El Dictamen analiza los artículos del anteproyecto de Ley en materia  de definición de conceptos como 'condición de trabajo' y añadiendo  riesgos que pueden afectar al ámbito físico, fisiológico, cognitivo,  emocional, conductual o social.

También incorpora la perspectiva de género, el efecto de los cambios  tecnológicos, el trabajo de los menores, la adaptación del puesto a la  persona, los protocolos tras bajas de larga duración, la protección  especial a las embarazadas, formación e información básica sobre PRL y  mejora de la vigilancia de la salud, entre otras cuestiones. 

El CES valora también positivamente que la norma incorpore como  novedad la consideración de las especialidades preventivas de  'ergonomía' y 'psicosociología aplicada' como disciplinas  independientes, en línea con el acuerdo alcanzado en la Comisión  Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.

Como en otros dictámenes, el Consejo considera que hubiera sido más  conveniente presentarla sin trámite de urgencia para que hubieran podido  disponer de mayor tiempo para analizar y buscar consensos en algunas de  las cuestiones que plantea el texto.

El caso de los agentes territoriales es uno de los artículos del  texto que mayor discusión ha suscitado entre los grupos. La figura  incorporada en el anteproyecto de Ley pretende ser una herramienta en la  que equipos designados por empresas y sindicatos ayuden a las pymes a  integrar la cultura preventiva en sus centros de trabajo. Las empresas  más pequeñas de nuestro país son las que mayor número de accidentes  registran y donde se encuentran con mayores dificultades para formar e  informar a las personas trabajadoras de los riesgos a los que están  expuestos y de las medidas que deben implementar para evitar accidentes.

 Más de un tercio de los accidentes mortales de este país no cuentan  con la evaluación de riesgos obligatoria por ley. La figura del agente  territorial, que lleva décadas en funcionamiento en algunas CC.AA. y que  es perfectamente compatible con las competencias autonómicas y con el  trabajo de la Inspección de Trabajo, pretende servir de ayuda a las  empresas con menos de 10 personas trabajadoras a las que les cuesta  desarrollar la prevención de manera eficaz. Las organizaciones  empresariales han mostrado su rechazo a esta figura porque argumentan  que tendrán más cargas burocráticas y temen la posible sindicalización  de las empresas que no cuentan con representación legal de las personas  trabajadoras. Las organizaciones sindicales CIG y ELA consideraron que  la regulación de los agentes territoriales de prevención debiera ser  llevada a cabo por personal funcionario en lugar de interlocutores  sociales y la Confederación Empresarial Española de la Economía Social  (CEPES) solicitó que la nueva normativa concretase con mayor precisión  el ámbito de actuación y las funciones de los agentes territoriales de  prevención, garantizando una adecuada coordinación con las estructuras  de participación ya existentes en el ámbito cooperativo.

Con todo ello, el CES considera necesario, y así lo hace constar en  el Dictamen aprobado hoy, que el texto del anteproyecto de Ley de PRL  está alineado con los objetivos de la EESST y aborda los cambios y  mejoras necesarios para universalizar la evaluación de riesgos y la  planificación de la actividad preventiva en todas las organizaciones  productivas, mejorar la implementación de medidas efectivas de  prevención, la vigilancia de la salud, e impulsar la cultura preventiva  promoviendo y facilitando el cumplimiento real y efectivo de las normas  por todos los actores implicados.

UGT saluda de forma satisfactoria la decisión del CES expresada en el  Dictamen que avala la necesidad de que la reforma de PRL acordada en la  mesa del Diálogo Social tras 19 meses de negociación vea la luz. Sólo  así podremos proteger a las personas trabajadoras de los riesgos  actuales y mejorar la capacidad preventiva sobre muchas de las carencias  que contiene la legislación actual. Una ley del siglo XX que es incapaz  de proteger a los y las trabajadoras del siglo XXI debe ser reformada  con urgencia. 

El Congreso de los Diputados tendrá la oportunidad de debatir sobre  la norma que debe proteger la salud y la vida de millones de personas  trabajadoras en nuestro país. Cada año mueren más de 700 personas en el  trabajo y cada año, desde hace décadas, se producen 1.200.000 accidentes  laborales. Esta situación es insostenible e injusta. Debemos actuar. 

FUENTE: UGT