Serán juzgados por homicidio imprudente tras la muerte de una trabajadora en Las Torres
La Plaza número 5 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Las Palmas de Gran Canaria dio por finalizada la investigación judicial sobre el fallecimiento de una técnica de prevención, de 36 años, que realizaba sus labores profesionales en un edificio en construcción en la carretera de Chile el 7 de marzo de 2024. A la víctima le cayó un bidón de agua que estaba siendo transportado por una grúa. Hay nueve personas investigadas, así como la empresa Constructora San José, que estaba ejecutando la obra.
El auto, dictado el 10 de marzo de 2026, aprecia indicios de un presunto delito de homicidio por imprudencia grave y otro contra los derechos de los trabajadores, por lo que insta al Ministerio Fiscal y a las acusaciones personadas para que, en el plazo de diez días, soliciten la apertura de juicio oral o el sobreseimiento de la causa.
Tras las diligencias practicadas –entre ellas las declaraciones de los implicados, vídeos de los hechos, el atestado policial y el acta de la Inspección de Trabajo– el juzgado aprecia indicios de posible responsabilidad penal en nueve trabajadores implicados en la maniobra, así como en la empresa Constructora San José, sobre la que recaería la responsabilidad civil. Asimismo, la magistrada Ana Isabel de Vega Serrano acuerda el sobreseimiento provisional respecto de uno de los investigados al no apreciarse indicios de responsabilidad penal en su labor.
Según recoge la resolución, los familiares de la víctima ya han sido indemnizados con 250.000 euros por la aseguradora de las empresas implicadas.
Solo podía trasladarse vacío
El auto señala en unos hechos que serán juzgados próximamente, que la carga que ocasionó la trágica muerte de la trabajadora, fue izada inicialmente por una grúa y posteriormente transferida a una segunda para trasladarla hasta una planta superior del edificio en obras. Sin embargo, cuando se encontraba a punto de alcanzar su destino, una de las tablas laterales del palé se rompió, lo que provocó la desestabilización de la carga y la caída del depósito desde una altura aproximada de unos 20 metros.
El bidón impactó contra la trabajadora que se encontraba en la zona de acceso a la obra. La víctima, que desempeñaba funciones relacionadas con la prevención de riesgos laborales en la edificación, sufrió un politraumatismo grave que le causó la muerte en el acto.
El auto destaca que el depósito estaba diseñado «para trasladarse únicamente cuando estuviera vacío» y sobre una superficie plana, circunstancia que figuraba en el propio etiquetado del recipiente. No obstante, «fue elevado con líquido en su interior y sin estar sujeto directamente al sistema de izado, sino apoyado sobre un palé y asegurado únicamente mediante eslingas que sujetaban el palé a la grúa», sostiene el documento.
La resolución también señala que la zona donde cayó la carga «no estaba debidamente señalizada ni acotada para impedir el paso de trabajadores durante la maniobra con la grúa, ni contaba con una marquesina de protección pese a tratarse de un área de tránsito habitual en la obra».
La Inspección de Trabajo ya detectó graves irregularidades
Hay que recordar que, según adelantó este periódico a finales de agosto de 2025 , el informe que realizó Inspección de Trabajo y Seguridad Social concluyó que el accidente laboral ocurrido el 7 de marzo de 2024 en una obra de viviendas en la carretera de Chile, en Las Palmas de Gran Canaria, en el que falleció una técnica de 36 años, se produjo en un contexto de graves deficiencias de seguridad. Las presuntas irregularidades detectadas, según los inspectores, figuran la falta de planificación en la maniobra de izado del depósito, la ausencia de señalización y protección en la zona de tránsito de trabajadores, el uso indebido de un bidón no apto para ser trasladado con grúa y la carencia de formación específica del gruista que ejecutaba la operación. La obra, destinada a la construcción de 85 viviendas, locales comerciales y garajes, estaba siendo ejecutada por Constructora San José, que había subcontratado los trabajos de proyección de yeso a un operario autónomo. La Inspección de Trabajo constató en su informe que la empresa no había instalado una marquesina de protección en la entrada principal a las casetas de obra, pese a ser un área de paso frecuente de trabajadores. Además, el gruista que realizó la maniobra no contaba con la formación de segundo ciclo en prevención de riesgos laborales para operadores de aparatos elevadores, obligatoria en el sector.
Fuente: Canarias 7

