Skip to main content
FORMACION - copiar

La salud
no se debate.

La prevención te salva

Las condiciones laborales influyen en la salud mental de las personas trabajadoras

encuentro psicologia positsiva

En el Día Internacional de la Felicidad, el Instituto Europeo de Psicología Positiva organiza un encuentro para analizar la necesidad de atender la salud mental en los centros de trabajo

La salud mental se ha convertido en un problema de primera magnitud  en nuestra sociedad y está haciendo mella en la salud de las personas  trabajadoras. Las condiciones laborales afectan a la salud física y  mental, por lo que las empresas pueden, a través de la implementación de  medidas, ayudar a reducir las bajas laborales. Es imprescindible que se  cumpla con la normativa de prevención de riesgos laborales y que se  avance en el análisis de los riesgos psicosociales, los digitales, los  que tienen que ver con los cambios climáticos y los que afectan  directamente a las mujeres. Todos ellos son los menos evaluados  actualmente, y están detrás de muchas de las bajas laborales que se  producen. 

Patricia Ruiz, secretaria de Salud Laboral de UGT, ha intervenido en  el II Encuentro del Instituto Europeo de Psicología Positiva titulado Bienestar Laboral: Liderazgo, salud mental y resultados, que se ha celebrado con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Felicidad. 

Durante este encuentro se ha puesto sobre la mesa la preocupación  generalizada por los problemas de salud mental que están afectando a la  clase trabajadora y sobre la urgente necesidad de implementar políticas  en las empresas enfocadas al cuidado de las personas, incluyendo su  salud mental. 

Garantizando condiciones de trabajo seguras y saludables se  conseguirá avanzar hacia una mejora en la reducción del número de bajas  laborales por motivos de salud mental. De hecho, el alto nivel de  inseguridad laboral percibida que caracteriza el trabajo precario  aumenta en un 61% las posibilidades de padecer depresión, en un 77% las  posibilidades de padecer ansiedad y en un 51% las posibilidades de  suicidio. Además, las altas exigencias cuantitativas aumentan en un 23%  las posibilidades de tener una baja por enfermedad debido a un trastorno  mental diagnosticado, según los datos recogidos en el Dictamen del  Comité Económico y Social Europeo: Trabajo precario y salud mental, de 2023.

Existe consenso sobre que la exposición a riesgos psicosociales en el  entorno laboral y sus consecuencias en la salud mental y física de las  personas trabajadoras son aspectos que no se están atajando desde la  gestión de la seguridad y salud en el trabajo, ya que el enfoque actual  es que son problemas individuales de las personas trabajadoras.

En este sentido, Patricia Ruiz ha destacado la importancia de la  prevención de la exposición a los riesgos psicosociales en el entorno  laboral, y la enorme influencia de las condiciones de trabajo en el  mantenimiento de una salud integral adecuada.  

Para ello, ha declarado que “es necesario que se lleve a cabo la  reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales pactada entre el  Gobierno y los sindicatos, ya que incluye muchas medidas enfocadas a la  mejora de la gestión preventiva de los riesgos psicosociales y  organizativos, y adapta la normativa a la nueva realidad traída de la  mano de la digitalización de los entornos laborales. La actualización de  la Ley de Prevención de Riesgos Laborales debe aterrizar en las  empresas para comenzar a proteger a la clase trabajadora de los riesgos  del siglo XXI.”

Los riesgos psicosociales deben abordarse desde la prevención como el  resto de riesgos en el entorno laboral, contando con la representación  legal de las personas trabajadoras. “Desde UGT, pedimos responsabilidad a  los distintos grupos parlamentarios con la protección de la seguridad y  salud de las personas trabajadoras y que voten a favor de la  modificación de la Ley. El estado del bienestar no existe sin bienestar  emocional. Nuestra sociedad exige cuidados y las relaciones laborales  deben tenerlo en cuenta. Los programas de bienestar emocional deben  formar parte de la negociación colectiva como inversión en progreso  social, económico y humano”, ha concluido. 

FUENTE: UGT