Los nanomateriales en el lugar de trabajo: tamaño invisible, riesgos visibles

Los nanomateriales son partículas diminutas, prácticamente invisibles, presentes en productos cotidianos como alimentos, cosméticos, dispositivos electrónicos y medicamentos. Aunque no los vemos, pueden acumularse en el organismo y afectar nuestra salud.
Qué son los nanomateriales
Son partículas diminutas, hasta 10.000 veces más pequeñas que un cabello humano, comparables a átomos o moléculas. Su tamaño, forma y superficie les confiere propiedades distintas a las mismas sustancias a mayor escala.
Existen nanomateriales naturales, subproductos de actividades humanas o fabricados específicamente. Presentan propiedades beneficiosas en ingeniería, tecnología, medicina y farmacéutica, aunque aún desconocemos muchos de sus riesgos para la salud.
Dónde se encuentran
Los nanomateriales están presentes de forma natural, como en emisiones volcánicas, y como subproductos humanos, por ejemplo, en humos de motores diésel o tabaco.
Los nanomateriales manufacturados más usuales son:
- Sílice amorfa sintética: hormigón, neumáticos, alimentos.
- Nano-dióxido de titanio: bloqueador UV en pinturas y filtros solares.
- Nano-plata: antimicrobiano en textiles y aplicaciones médicas.
- Nanotubos de carbono: electrónica, almacenamiento de energía, vehículos, naves espaciales y equipamiento deportivo.
Se desarrollan continuamente nuevas generaciones de nanomateriales, con un mercado en rápido crecimiento.
Riesgos para la salud
El CCRSERI (Comité Científico de los Riesgos Sanitarios Emergentes y Recientemente Identificados) determinó que varios nanomateriales manufacturados (fabricados) presentan riesgos comprobados para la salud, aunque no todos son necesariamente tóxicos. Por lo que se recomienda un enfoque de estudio “caso por caso”.
Los efectos más importantes observados incluyen:
- Pulmones: inflamaciones, daño de tejidos, fibrosis y tumores.
- Sistema cardiovascular: posibles afectaciones.
- Algunos nanotubos de carbono: efectos similares al amianto.
- Otros órganos: hígado, riñones, corazón, cerebro, esqueleto y tejidos blandos.
Además, los nanomateriales en polvo pueden presentar riesgo de explosión, a diferencia de los materiales en bruto.
Exposición en el trabajo
Los trabajadores pueden entrar en contacto con nanomateriales:
- Durante la producción.
- En diversas etapas de la cadena de suministro, a veces sin saberlo.
La exposición puede ocurrir por inhalación o contacto con la piel, en entornos como laboratorios, asistencia sanitaria, mantenimiento o construcción.
Gestión de riesgos
Aunque la legislación europea no menciona explícitamente los nanomateriales, los empleadores deben:
- Evaluar los riesgos, incluyendo la exposición a nanomateriales
- Reducir la exposición, eliminarlos o sustituirlos por menos peligrosos
- Formación e información a los trabajadores
- Consulta a la representación legal del personal trabajador
Existen directrices y herramientas de EU-OSHA y otras organizaciones para gestionar los riesgos en sectores como construcción, industria del mueble, investigación y desarrollo, asistencia sanitaria y mantenimiento.
FUENTE: europa.eu

